CUADERNOS DE LAS COIMAS
Mega seguridad: José López custodiado por "Los Lobos"
ARGENTINA.-El exsecretario de Obras Públicas, José López, decidió hablar y ponerse a disposición de la Justicia como arrepentido. Es por esto que ya no está en el penal de Ezeiza, donde se encontraba detenido desde 2016, por enriquecimiento ilícito luego de ser sorprendido con US$ 9 millones en un convento de General Rodríguez.
El viernes por la tarde pidió entrar al programa de protección de testigos e imputados del Ministerio de Justicia y se convirtió en un nuevo arrepentido en la causa de los cuadernos de las coimas y
A partir de ahora, López estará en un domicilio oficial, que por medidas de seguridad se mantendrá bajo estricto secreto. Estará fuertemente cusotidao por el grupo de seguridad conocido como "Los lobos"resguardará su integridad física.
Se trata de un comando especial dependiente del Servicio Penitenciario Federal y del Grupo Especial de Intervención (GEI) que se prepara específicamente para este tipo de tareas.
Esa fuerza, que algunos la llaman "la policía del Ministerio de Justicia" cuenta con 50 efectivos que custodian a los testigos con mayores riesgos, entre ellos, Oscar Centeno, el exchofer de Roberto Baratta quien registró en sus cuadernos la compleja red de coimas que empresarios le pagaron a exfuncionarios K.
Los uniformados fueron capacitados en Canadá, el país que tiene uno de los mejores sistemas de protección a testigos. Además, el Estado firmó cuatro convenios con la Corte Penal Internacional, por lo que la Argentina puede alojar a testigos protegidos de otros países que por alguna razón consideren que este territorio es el más adecuado. El país ingresó a la Red Europol de Programas de Protección de Testigos e Imputados.
El domicilio en el que pasan sus días, los protegidos por este sistema, se encuentra bajo estricta reserva. Incluso las autoridades judiciales desconocen dónde se encuentra el testigo protegido.
En este sentido, los que trabajan en el sistema del Ministerio de Justicia pueden decidir desde el cambio de identidad, hasta modificaciones en la fisonomía, como cortes o cambios en el color del pelo. Incluso una opción podría ser sacarlos del país.