2018-09-21

INVESTIGACIÓN

La investigación de las muertes de Yanina y Luján se inclinó por un posible doble homicidio

Pese a haber encontrado al árbol del hecho con un aumento de 35 cm de altura, consideran insostenible el argumento de un doble suicidio

SALTA-Ayer fue un largo día para los familiares de Luján Peñalva y Yanina Nuesch, aunque les dejó una sensación de optimismo de que están más cerca de resolver el caso.

La reconstrucción del caso se llevó a cabo en la finca donde fueron encontrados los cuerpos de las jóvenes y en el que estuvieron presentes policías mujeres que personificaron a las víctimasla familia Peñalva, sola, más su perito de parte y una investigadora de los EEUU que fue admitida como veedora en una medida garantista otorgada por la jueza Mónica Mukdsi para transparentar una investigación reabierta hace pocos meses.

Para los familiares presentes los peritos oficiales del CIF no respetaron las medidas establecidas en el expediente, además de utilizar un soporte para reforzar la seguridad de la rama peritada, lo que motivó la queja de la querella.

Según declaró a los medios Marisa Peñalva, tía de Luján, quien participó de la diligencia judicial, al árbol le aumentaron 35 cm de altura, algo que ninguno de los peritos presentes pudieron explicar. Lo sorprendente, aseguró Marisa, fue que ni aún así pudieron establecer parámetros científicos que demostraran la posibilidad de un doble suicidio.

La fuente explicó que las fotografías tomadas hace más de cinco años muestran a los cuerpos en una posición casi sentada y a uno de ellos tocando la superficie de la tierra, pero con las piernas flexionadas.

En la reconstrucción con las policías que personificaron a Yanina y Luján se observó primeramente que ni siquiera pudieron ponerse las respectivas lazadas en el cuello, y cuando el peso de las mismas traccionó la rama esta cedió hacia abajo haciendo que los pies de las policías tocaran el suelo lo que echa por tierra la hipótesis de que pudieran asfixiarse en esa posición.

La diligencia judicial dio lugar primeramente a los peritos del CIF para que conmovieran a la jueza, pero llegada la tarde sin poder probar lo escrito en el expediente el turno pasó a la querella.

En pocos minutos, tanto el abogado de la familia, Pedro García Castiella, junto al perito de parte Carlos Párraga y acompañado por la detective Ninoska Martínez pusieron sobre los presentes una hipótesis de muerte contraria a la establecida en el expediente.

Horas interminables epilogaron en un acta rubricada por las partes, en donde sostienen que la primera hipótesis de pacto suicida entre las adolescentes no tiene basamento y que además destruyó sin ningún pudor el honor de dos adolescentes, a quienes les había imputado pos mórtem el "delito" de haberse causado su propia muerte.

Te puede interesar