Tragedia de Once: Julio de Vido condenado a 5 años y 8 meses de prisión. Se comparó con Jesús y acusó a Mauricio Macri
ARGENTINA. Julio De Vido fue condenado a 5 años y 8 meses de prisión por el Tribunal Oral Federal 4, integrado por los jueces Pablo Bertuzzi, Guillermo Costabel y Gabriela López Iñiguez, en el marco del juicio por la tragedia ferroviaria de Once.
El ex ministro de Planificación Federal, escuchó la sentencia por teleconferencia desde el penal de Marcos Paz, donde está detenido desde octubre de 2017.
La audiencia comenzó, a las 9:30, en los tribunales de Comodoro Py, cuando De Vido y el segundo acusado, Gustavo Simeonoff, ex titular de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (UNIREN), expusieron antes del veredicto. "Sé claramente dónde estoy y el motivo. Es una decisión política del presidente Macri", afirmó De Vido a través de una videoconferencia desde la cárcel de Marcos Paz, donde se encuentra detenido.
Con acusaciones al Gobierno, Julio De Vido realizó su descargo previo a la sentencia por su responsabilidad en la tragedia de Once. "Por arte de magia, o mejor dicho, por arte de Mauricio Macri estoy en el juicio, me hicieron entrar por la ventana", dijo por videoconferencia el exministro K de Planificación, desde el penal federal de Marcos Paz, donde está detenido por otra causa. Además se comparó con Jesús, se definió como "objeto de una persecución política y mediática" y dijo que, en su consideración, fue enjuiciado por orden del Presidente.
En este proceso el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 4 define además la situación del exdirector de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (Uniren) Gustavo Simeonoff. De Vido no está presente porque recibió autorización para seguirla por videoconferencia desde el penal federal de Marcos Paz, donde se encuentra detenido por la causa de Río Turbio.
Además citó la parábola bíblica que relata cómo Poncio Pilatos "se lavó las manos delante del pueblo". Dijo en relación a las víctimas que "necesitan que haya oídos para escucharlas como le dijo Jesús a Pilatos y que nadie se lave las manos". "Más temprano que tarde si no lo hacen los hombres, el señor lo hará. Alabado sea su nombre", afirmó.
El exfuncionario K dijo también que el jefe de Estado pidió su detención "en forma pública" en la apertura legislativa en 2016, al igual que el ministro de Justicia Germán Garavano, y "alguna diputada nacional", en referencia a la legisladora de la Coalición Cívica Elisa Carrió. Dijo que ahora mantienen una "disputa pública por el mismo tema por el que pidió" su detención e ironizó: "Pareciera ser que entre tantos arrepentidos hoy el ministro (Garavano) es uno más porque parece haber cambiado de opinión". "Me hicieron entrar por la ventana", acusó.
Cabe recordar que De Vido, está acusado de los delitos de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública y estrago culposo seguido de muerte por la tragedia ferroviaria del 22 de febrero de 2012 en la estación Once de la línea Sarmiento, que terminó con 52 muertos y más de 700 heridos.
Dijo que sus argumentos de defensa se basan en las "enseñanzas" que le dejaron sus "grandes maestros y conductores políticos, Juan Domingo Perón y Néstor Kirchner". Indicó que se apoya en su "fe religiosa": "Era la única forma de acercarme a la paz, a la serenidad y al ejemplo que necesitaba ante tanta vileza e injusticia para poder fundamentar estas, mis últimas palabras en este juicio".