GRAN FINAL LIBERTADORES
Luego de la clausura de La Bombonera, ¿qué pasará si Boca sale campeón?
ARGENTINA.-Más de 60.000 hinchas invadieron el estadio de Boca ayer durante la práctica "a puertas abiertas" del equipo que dirige Guillermo Barros Schelotto. Por motivo de desorganizació y descontrol, la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad de Buenos Aires clausuró el La Bombonera.
El presidente del club, Daniel Angelici, informó que recibieron el acta y los abogados del club ya están trabajando. Manifestó que el viernes harán el descargo, "pero el argumento es que hubo más gente de la que podía entrar y ocuparon las escaleras".
"Les pedimos disculpas a los hinchas, quedó mucha gente afuera, más de diez mil personas. Boca no tiene medida. Sólo agradecimiento a la gente", agregó el directivo.
En las próximas horas la institución del Xeneize apelará a la sanción, para poder contar con su estadio en el caso de consagrarse campeón de la Copa Libertadores y vencer a su histórico rival en el Monumental.
Si la clausura no se logra levantar, las fuerzas de seguridad deberán planear un operativo nuevo que contemple los posibles festejos de los fanáticos de Boca en las inmediaciones del estadio Alberto J Armando.
El jueves a las 15 hs, las autoridades de Boca abrieron las puertas de su estadio para que los hinchas puedan acceder a observar el entrenamiento del equipo. Dos horas más tarde, el club decidió limitar el ingreso, dado que no había capacidad para albergar a la multitud que pobló las inmediaciones.
Llegada las 18 hs, cuando los protagonistas salieron al campo de juego, la Bombonera estaba desbordada. Con fanáticos ubicados en las escaleras y los accesos, el club no dio ninguna información oficial sobre la cantidad de espectadores presentes, dado que la entrada era libre y gratuita; pero se especula con un número superior a las 50.000 personas.
Se registraron algunos incidentes, aunque tampoco hubo alguna versión oficial que indique el saldo de heridos y detenidos. Simplemente, Daniel Angelici pidió disculpas a las 10.000 personas que no pudieron ingresar a ver el espectáculo.
"Fue imposible determinar cuánta gente entró, había muchas personas en los pasillos y en las troneras, es muy difícil poder determinarlo", dijo Gustavo May, uno de los funcionarios de de la agencia gubernamental de control.