NARCOTRÁFICO
De día, repositores de súper. De noche, narcotraficantes
SALTA.-Gendarmería Nacional, trabajó ardua y coordinadamente con la Policía de Salta para detener a dos personas que traficaban droga desde Salta con destino Mendoza.
El juez Julio Leonardo Bavio estuvo a cargo de las actuaciones que llevaron a la captura de dos empleados del supermercado de Orán, lugar donde se ejecutaban los envíos para abastecer a una banda narco.
Los detenidos proveían sustancias ilegales a narcos mendocinos, quienes también fueron detenidos semanas atrás en Orán, con más de 9 kilos de cocaína.
Los delincuentes salteños se desempeñaban como repositores en un supermercado ubicado en 20 de Febrero y Güemes.
En los allanamientos realizados se secuestraron documentación importante para la causa y dinero en moneda argentina y extranjera. También se decomisaron un Auto Volkswagen Up y una camioneta Toyota Hilux.
El accionar de los sospechosos se descubrió a partir de escuchas telefónicas y de una minuciosa tarea de seguimiento, las pesquisas pudieron determinar que el dúo se manejaba de manera sigilosa para no despertar sospechas.
Luego de diversas diligencias se logró establecer que los sospechosos cumplían el rol de proveedores de droga, principalmente cocaína, a narcotraficantes mendocinos. Estos fueron detenidos semanas atrás en el sur de la provincia durante un procedimiento que concluyó con el secuestro demás de 9 kilos de cocaína.
Con la intervención del juez Julio Bavio se resolvió profundizar las investigaciones en torno a esta banda. Fue así que se descubrió que los proveedores locales de la droga eran dos repositores en un supermercado.
Las fuentes consultadas señalaron que los empleados utilizaban como pantalla este trabajo para burlar a los investigadores. Sin embargo, de las tareas de seguimiento y las escuchas telefónicas surgió que ambos tenían aceitados contactos con narcos que operan en la frontera con Bolivia.
La droga ingresaba desde Bolivia por pasos clandestinos y utilizaban a bagayeros para transportarla hasta la ciudad de Orán. Allí los empleados la acopiaban y la entregaban a la banda mendocina que llegaba a la zona cada dos semana para proveerse del producto.