ENTREVISTA
La travesía de Cándido Alves a beneficio de una escuela de Tartagal
SALTA.- Cándido Alves emprendió una travesía desde la Basílica de Luján hasta la Catedral de Salta en bicicleta para conseguir aire acondicionado o ventiladores para una escuela en Tartagal.
Voces Críticas pudo dialogar con Alves sobre el gran gesto que realizó.
Voces Críticas: ¿Cuál era el objetivo principal de hacer tremenda travesía?
Cándido Alves: Estoy sin palabras para explicar la felicidad que siento en este momento. El objetivo principal es ayudar a una escuela de la localidad de Tartagal, la Escuela 12 de octubre. La idea de este viaje es conseguir el apoyo de personalidades influyentes de la provincia que puedan colaborar con esta escuela, una de las necesidades principales son ventiladores o aires acondicionados porque en la localidad de Tartagal el calor es insoportable. Esto para mí fue una meta personal, de superación, no puedo creer que estoy en Salta.
V. C.: ¿Cómo conociste esa escuela? y ¿cómo nacio la idea de esta travesía?
C. A.: En un principio decido hacerlo por cuestiones personales, quería saber si podía hacerlo, hice los cálculos de la cantidad de kilómetros, hablé con un amigo que había h echo un viaje similar, José Claros. El fue la persona que me asesoró en este viaje. La idea de hacerlo solidario surge cuando me encontraba cruzando la provincia de Santa Fe. Me enteré que había gente que estaba apostando a que no iba a llegar, por lo tanto, decidí redoblar la apuesta y propuse que si llegaba antes de navidad a la Catedral de Salta, se tenían que comprometer a ayudar a alguna escuela que yo elija. La madre de José, mi amigo que me ayudo, trabaja en la escuela 12 de octubre. José le preguntó a su madre que era lo que la escuela necesitaba y empezamos a movernos. Todos se movieron buscando el apoyo de la Municipalidad de Tartagal, del Concejo Deliberante de la localidad, y así tratar de que sea más sencillo conseguir las donaciones.
V. C.: ¿Sos de Buenos Aires?
C. A.: Soy de Tartagal. Estaba en Buenos Aires trabajando y ahora me voy a Tartagal a pasar las fiestas y luego de vuelta a Buenos Aires.
V. C.: Esto no es normal en un jóven, ¿cuál es tu edad y qué es lo que te mueve a hacer este tipo de travesía arriba de una bicicleta?
C. A.: Tengo 28 años y siempre tuve la idea de viajar y conocer el país. Argentina es un país hermoso y tiene paisajes increíbles, tuve la oportunidad de conocer las Sierras de Córdoba, Tafí del Valle, El Infiernillo, La Quebrada, Cafayate, poder disfrutarlo desde la bicicleta es totalmente distinto. Traté de difundir a través de fotos en mis redes sociales para que la gente pueda llegar a conocer y darse cuenta de los lugares hermosos que tenemos. Me gustaría poder hacer otro viaje similar a través del Litoral o de la Patagonia. Me causó mucha felicidad que la gente de Buenos Aires, que nunca conoció esta zona, me escriba diciendo "no puedo creer que ese lugar esté en Argentina", ellos se imaginaban que era Estados Unidos. Más allá del aspecto solidario, el hecho de poder fomentar que más gente, estando en Argentina, no aprovechan las grandezas que tenemos en paisajes, puedan conocerlos y quizás impulsé que sus próximas vacaciones elijan un destino del norte.
V. C.: ¿Cuántos kilómetros recorriste?
C. A.: La última vez que los conté, 1888 km. Era lo que había calculado.
V. C.: ¿Qué parte fue la más difícil?
C. A.: Lo más difícil fue la subida a Tafí y El Infiernillo. Me costó muchísimo. En un momento caminé y arrastré la bici porque no podía pedalear. Desde Tafí hasta El Infiernillo me apuné. No tenía ropa de abrigo y el frío me mataba. Pensaba que no iba a llegar. No tenía comida porque pensé que era más fácil.
V. C.: ¿Y cuál fue el momento más feliz?
C. A.: El momento más feliz fue cuando crucé el arco que separa Tucumán de Salta, yo ya estaba en casa. Estaba loco de felicidad. Cuándo llegué a Cafayate me relajé. Disfruté Cafayate y festejé mucho.
V. C.: ¿Cuántos días duró la travesía?
C. A.: En total estuve 22 día viajando.
V. C.: ¿Qué significó entrar a la Plaza 9 de Julio y ver la Catedral?
C. A.: Dije ya está, se terminó. No podía creer.
V. C.: ¿Qué dijo tu familia?
C. A.: Mi mamá me esta esperando en Tartagal. Está loca con verme. Me están esperando todos. Tengo que ir a reunirme con todos y ver que se cumpla con lo que la escuela necesita.