¡Con nosotros, el gran Ciceron!
Un día como hoy… nacía Marco Tulio Cicerón
En la sección "Mi Biblioteca" podrás leer y tener a tu alcance tanto cuentos para niños como obras literarias de envergadura, poemas y temas de interés general. Será tu rincón literario, donde podrás elegir lo que más te guste. ¡A disfrutar de esta sección!
Se trata del célebre jurista, político, filósofo, escritor y orador romano, Marco Tulio Cicerón, que nació en Arpino un 3 de enero del año 106 a. C.
A él se le atribuye la introducción de las escuelas filosóficas griegas en el ámbito intelectual de la república romana, pues marchó a Grecia durante el 79 a. C. hasta el 77 a. C. para huir de la ira del dictador Sila, a quien le había dirigido uno de sus memorables discursos, el Pro Roscio Americon, un ataque encubierto contra su persona.
Fue un excelente orador, constructor de una prosa clara, sensible y con carácter propio, que cobró importancia en el mundo antiguo, catapultándose al magnánimo reconocimiento de futuras generaciones luego de su muerte.
Marco Tulio Cicerón centró su carrera en este aspecto destacado de su personalidad, a la vez que ejercía la abogacía, concentrando su atención en el plano político, desde donde se desempeñó con solvencia.
Su carácter de republicano convencido lo llevó a estar en contra de la tiranía, en obras dialogadas como De re publica y De legibus (Sobre la república y Sobre las leyes, respetivamente), junto a De gloria, el escrito que se perdió en el tiempo, pero llegó a ser leído allá por la Edad Media por Francesco Petrarca, conocido humanista que inspiró a Garcilaso de la Vega y a Sheakespeare, entre muchos escritores.
Otro de sus conocidos escritos fue De officiis, dirigidos a su hijo Marco Tulio Cicerón, sobre los deberes, tal vez la obra cúspide de Cicerón, cuyo último libro fue elaborado contra la tiranía de Marco Antonio.
Recordaremos también las Filípicas, una serie de discursos pronunciados contra Marco Antonio en la época del segundo triunvirato.
Murió el 7 de diciembre del año 43 a. C., cuando el segundo triunvirato, constituido por Marco Antonio, Octavio y Marco Emilio Lépido ordenó su asesinato. Marco Tulio Cicerón no opuso resistencia, solo pidió una muerte con corrección. Así fue, luego de su cabeza y sus manos se expusieron en los rostra del Foro.