ELECCIONES 2019
¿Aprietes y chicanas en la candidatura de Olmedo?
SALTA.- Los rumores fueron tomando fuerza a medida que pasaban los días. No era para menos, desde los corrillos políticos se afirmaba cada vez con mayor ímpetu que el “Bolsonaro criollo” estaba siendo blanco de “aprietes” para que diera por terminado su sueño presidencial.
En un tablero atomizado y que amenaza con seguir generando más detonaciones, al punto que las mismas harían temblar a los candidatos que ya manifestaron su postulación a la presidencia de la Nación, la candidatura que más resquemores está causando es la de Alfredo Olmedo.
Lo que comenzó en un anhelo del otrora Cepillo Olmedo, fue tomando cuerpo con el correr de los días, y las risas socarronas de los parroquianos argentinos, sobre todo salteños, fueron cediendo a la seriedad y análisis concienzudo en algunos sectores políticos. Tal parece ser el devenir del “animus PRO”, que por las últimas horas se habría embarcado en una campaña para “bajar los humos” al Cepillo, tarea titánica que demandaría mayor esfuerzo que querer arrancarle su sello distintivo: la campera amarilla.
¿De qué porcentaje estaríamos hablando? Fuentes cercanas al macrismo habrían deslizado la friolera de un 10%, considerando el “puzzle” que hasta ahora conforman el PJ Federal (en una posible interna Urtubey- Massa) y los votos de los incondicionales de Cristina Kirchner.
Cada vez es mayor el acercamiento de Olmedo a sectores de la sociedad que se sienten amenazados por la ola progre y todo lo que ella conlleva, verdes incluidos, y que se sienten avasallados en sus ideas y traicionados en su voto de las elecciones pasadas.
El macrismo no hizo más que fregar en los lugares donde más delgado estaba el tejido: los valores y la moral. Es ahí donde cobra fuerza esta suerte de Quijote refulgente, bruñido de un discurso frontal, auténtico, algo bruto y sincerote… lo que pocos se atreven a decir, Olmedo lo transforma en acto. Potencia y acto en un mismo guión, metafísica puramente aristotélica, una fórmula que va tomando cuerpo, moldeada por el efecto Bolsonaro del país vecino.
Si el macrismo ya comenzó a mirar al costado, dándose cuenta que existe vida más allá de Cristina y la "Alternativa Federal", el análisis es más profundo y firme. A Olmedo le queda rodearse de un equipo sólido, con experiencia y serio, porque con la boca y un dedo, como dice el dicho, difícilmente se pueda hacer un potrero.
Por Anabel Fragueiro para Voces Críticas