HISTORIAS SALTEÑAS: LAS SEPARARON AL NACER
Contra viento y marea: Mabel Párraga busca a su hermana melliza y a su madre
SALTA.- “Desde chica me di cuenta que no era hija biológica de mis papás, a medida que iba creciendo lo incorporé como algo natural y no lo toqué al tema”, cuenta Mabel con la soltura de quien creció con esa idea y fue formando parte de su propio ser.
Es lo que ella sentía e internalizaba a medida que pasaba el tiempo. ¿Intuición? ¿Sexto sentido? No se trataría de la primera persona que, presa de un afán desesperado por conocer sus orígenes, se lanza a la aventura de bucear en el mundo real para encontrarlos.
Mabel Párraga contó a Voces Críticas que busca a su hermana melliza y a su madre biológica y esto no es poco cosa. Decidida, después de un tiempo, echó a rodar su historia por Facebook, esa arma casi infalible de la cual gran parte de la humanidad hoy hace uso y un buen uso como queda asegurado en este caso.
Cuando Mabel tenía 27 o 28 años, fue “una chica” a buscarla a casa de su tío, porque sostenía que Eduardo Párraga, papá adoptivo de Mabel, era quien había criado a su propia hermana. Luego de mantener una conversación, y ante la negativa de su tío, ella dejó sus datos, pero quedaron en el cajón del olvido, llevándoselos consigo a la tumba. “Las personas que estuvieron en contacto con esta chica me dijeron que era muy parecida a mí, es más, mi tío creía que era una melliza. Ella tenía tonada cordobesa, y les dijo que venía de lejos a buscar a su hermana”, cuenta decidida Mabel.
No solamente su tío falleció, sino que también le siguieron sus padres, y sus padrinos, que quizá podrían contribuir a armar el rompecabezas, tampoco están. Dos parecieran ser los vértices de este mapa, dos versiones que ilustrarían la misma historia. “Una es que una chica joven llegó al convento de unas monjitas en Yacuiba, Bolivia, y ella dijo de que no podía salir de ahí con el bebé, que lo iba a dejar. Una de estas monjitas era paciente del que después fue mi padrino, que es médico, y le contó que tenían un bebé y no sabían qué hacer con él. Él le dijo: ‘Yo me voy a encargar, cualquier cosa avísame cuando nazca’, esa es una historia, él me fue a buscar y me llevó a lo que son mis padres de crianza”, continúa sus memorias Mabel. “La otra versión es que mi mamá era una estudiante jujeña, que estudiaba Medicina en Córdoba y que no podía volver conmigo a su casa”.
El hermetismo de su familia fue producto de una especie de pacto que hicieran a su madre adoptiva: “Me dijeron: ‘Tu mamá cuando vos llegaste a la familia nos amenazó diciendo que más vale que nadie te vaya a decir nada nunca porque de lo contrario ella nos mataba”, afirma categórica Mabel.
Navegando entre decisiones y pausas, Mabel Párraga fue construyendo su propia vida. Se casó y hoy a sus 46 años retoma la ilusión de encontrar a su familia biológica. Considera que no es tarde, nunca lo es, y por eso salió a contar su historia a quien quiera oírla, desde ese momento su clamor corre como reguero de pólvora en su Facebook, Mabel Párraga, junto a su correo: mabelrparraga@hotmail.com y teléfono: 3874667513. “La verdad que espero encontrarte hermana. Ojalá quiera Dios y el destino que leas esto alguna vez, creo que tenemos tiempo de cerrar historias que son necesarias”, escribe desde lo más profundo de su ser, con el corazón en la mano.
Mabel apela a la solidaridad de quiénes lean esta nota, puedan ayudarla
¿Ayudamos a Mabel a encontrar a su hermana y a su familia biológica? Por favor compartí esta nota y logremos entre todos que estas dos hermanas puedan conocerse.
Por Carolina Mena Saravia para Voces Críticas