Santiago Godoy denuncia a Martín Grande: 'Cuando el muerto se asusta del degollao”
SALTA.- Perdida en el espacio, han quedado aquellos tiempos en que la política era cosa de honor ejercida por hombres honorables. Épocas en que un insulto se lavaba en el campo del honor con un duelo, como Hipólito Yrigoyen con Lisandro de la Torre, Alfredo Palacios que hasta retó a batirse a sus propios padrinos; más cerca Arturo Frondizi con John William Cooke en 1949 o el mismo Almirante Issac Rojas, con el diputado Roberto Galeano, entre tantísimos que recuerda la historia.
En las últimas horas el presidente de la Cámara de Diputados de Salta, Manuel Santiago Godoy, se refirió en durísimos términos hacia la persona del diputado nacional, Martín Grande, tildándolo de “pautero”, como supo decirlo alguna vez y denunciando que Grande “se llenó los bolsillos de oro cobrando pautas millonarias”, que se hizo otorgar una licencia de frecuencia AM por Alfredo Olmedo y que sigue cobrando “pautas millonarias de la nación”, en tanto que“criticando a todos y es macrista a muerte”.
Extraño suena escuchar que Godoy le pida a Martín Grande “honestidad intelectual”, nada menos él que jamás demostró tenerla y como si fuera un ejemplo de trayectoria le indica además a Grande que inicie su transmisión diciendo “este programa es estrictamente macrista”, cosa que no podría hacer –agrega Godoy- porque “forma parte de esa pequeña ventaja que los argentinos nos creemos tan cancheros”. Nada menos él, que va a completar sin ninguna vergüenza, el octavo periodo legislativo atornillado al sillón de la presidencia.
Por mucho, menos en otras épocas, Godoy ya habría sido visitado por los padrinos de Grande, para limpiar esta acusación de “coimero” y de “estafador intelectual”, pero lamentablemente los salteños se verán impedidos de ver tal espectáculo, que hubiera tenido mayor cobertura y audiencia que el propio casamiento del gobernador Urtubey, ya que los duelos están prohibidos y además ninguno de los dos implicados ha demostrado jamás tener ni valentía ni mucho menos honor.
¿Cómo imaginar a Martín Grande batiéndose a duelo con Santiago Godoy cuando no ha sido capaz de superar la golpiza que le propinara Sebastián Ramos, el hijo de otro que siempre anduvo por la banquina como Eduardo Abel Ramos? Le bastaron a Ramos Jr. un par de “Uppercup” para dejarle a Grande la nariz convertida en una berenjena madura y derramando lágrimas y sangre, porque sudor es algo que el periodista-político no ha derramado mucho.
Que Santiago Godoy la emprenda contra Grande con un planteo ético, es tan absurdo como la justificación de Florencia Kirchner que afirma que sus millones los hizo trabajando. Todo un síntoma de la descomposición moral que cubre a la clase política, donde los límites ya no existen y han asumido la impunidad como una categoría que les permite calificar a otros sin mirar la “viga en el ojo propio”.
Habrá que esperar si Martín Grande decide responder a este agravio y descalificación de Godoy, pero lo más probable es que se escuche del periodista-política sólo algún balbuceo mañanero desde el micrófono descuartizando a Godoy verbalmente, nada más. Pero actitudes de hombría, ninguna
Por Franco Alvarado