MISTERIO
El CIF no pudo esconder sus mentiras y reconoció un grave error en el caso Luján y Yanina
SALTA.-El caso del doble homicidio o suicidio de Luján y Yanina sigue mostrando vetas oscuras. Ahora, trascendió un nuevo informe elevado por el CIF a la jueza de Transición Mónica Mudksi.
El mismo fue realizado por dos peritos ajenos al caso y determinó que las huellas recogidas en la escena de muerte no son sólo de una de las víctimas, sino también de una tercera persona. Este escrito deja sin validez al trabajo que los peritos hicieron durante las primeras investigaciones, que sostenía que las huellas halladas pertenecían a las víctimas. Este error ya había sido marcado hace seis años por el perito de parte, quien ya había observado la falsedad del instrumento público y el direccionamiento de la investigación.
Además, se realizó una pericia privada, a cargo de científicos criminólogos de Tierra del Fuego. Sus conclusiones afirmaron científicamente la falsedad de lo actuado por los peritos del CIF. Hicieron falta seis años para que sus propios peritos reconocieran que las huellas halladas corresponden a una de las víctimas y a una tercera persona, "descartando que el calzado pertenezca a Yanina Nuesch".
En tanto, la familia asegura que si ésta conclusión hubiese sido hecha hace tiempo, hubiera cambiado la línea investigativa. La madre de Luján, Marisa Peñalva, disparó: "pero no deseo que se busque hoy un chivo expiatorio en los empleados o peritos del CIF sino que en esa bolsa estén todos los que hicieron posible este fraude investigativo/judicial".
Hace meses, Gustavo Peñalva denunciaba que "El CIF aseguró en su momento y documentó con fotografías y moldes distintas pisadas o huellas de calzado. En el expediente la mayoría de ellas se la adjudican a las zapatillas de Yanina Nuesch, marca "47 Street'. Pero algunas, una o varias, pertenecen a otro pie, que calzaba zapatillas Jaguar. Los peritos mintieron y eso no tiene explicación".
Finalmente, sostuvo que todo lo acontecido fue posible "sólo con el acuerdo de muchas personas, y la verdad de la muerte de estas dos mujeres, de estas dos adolescentes, de mi hija y de su amiga nada tiene que ver con el desamor e historias que se inventaron entonces para lograr hacer creer lo que nunca sucedió”.