ALERTA ROJA
Julia Leal fue detenida por el caso de María Cash y sufre un calvario. Mujeres piden su inmediata liberación
TUCUMÁN.-Julia Leal, es testigo clave del caso María Cash. El 11 de abril de 2018 fue amenazada, agredida y torturada brutalmente por dos hombres en Salta luego de haber relacionado a su ex pareja y otros dos agentes del Servicio Penitenciario Federal con la desaparición de la joven argentina buscada desde 2011.
En la noche del pasado viernes 22 de febrero fue detenida en Tucumán por un incumplimiento de contacto que data del año 2015. La compleja situación que vive Julia Leal fue expuesta por ella misma en diferentes medios y por organizaciones de mujeres que advirtieron que la mujer necesitaba de ayuda y acompañamiento.
“Julia Leal está detenida, hacinada en la Brigada Femenina de Tucumán. Detenida el viernes a las 21 horas por una captura del 2015 de Salta por impedimento de contacto. Julia Leal hace años que no puede ver a sus hijos que viven con el denunciado por violencia , abuso y trata de personas, Martín Altieri, quien es parte del poder penitenciario Federal de Tucumán adscrito a Salta. SE DECRETA ALERTA ROJA", se difundió por diferentes canales de comunicación.
Otros comunicados informan que Altieri es miembro de estos grupos de padres violentos y cuentan que "Julia Leal sufre de convulsiones por stress post traumático y tiene que tomar clonazepam para evitar las convulsiones. La madre de Julia Leal llevo el medicamento y la receta pero aún no se lo han dado porque dicen que necesitan una prescripción con el modo en que tiene que tomarlo".
Además, denuncian que las detenidas están con una temperatura mayor a 40 grados y sin ventilador en la brigada femenina de Tucumán. "Julia Leal está en riesgo de salud psico física. Es necesario que #Todes nos comprometamos. Desde los grupos de violentos están haciendo publicaciones de festejo por la detención de Julia Leal. Por favor actuar y difundir”, manifestaron las mujeres.
De esta manera, diversos sectores civiles solicitan su inmediata liberación, debido al peligro que representa tener a Leal detenida. "Julia estaba protegida por el Ministerio de Justicia. Pero la experiencia nos demuestra que cada vez que Julia estuvo en manos del Estado en nuestro país ha sufrido distintos tipos de violencia”, expresan las organizaciones de mujeres. Y agregan: "Se pide al Estado que dé garantías para la protección de Julia y sus hijos, que investigue y se haga justicia".
El año pasado Julia Leal, quien afirmó haber visto a María Cash en una casa de Campo Quijano mientras era víctima de trata de personas, dijo que ya no estaba bajo el programa de testigos protegidos porque la Justicia Federal le quitó esa condición y se encontraba sola deambulando de un lado a otro, luego de haber sido atacada violentamente. Además, se refirió a la calificación que le dio la madre de Cash en su visita por Salta, al no creer en su versión.
Julia aseguró que la Cash “nunca salió de Salta” y “no estaría viva” y vinculó a a su ex marido en secuestros vinculados a la trata de personas en la región.
“Todo comenzó cuando me sacaron la tenencia de mis hijos, pese a que yo había denunciado a mi ex marido por violencia de género. Para evitar los golpes y decir ‘basta’, le dije que iba a hablar de lo que había escuchado en esas reuniones en donde se nombraba a la señorita Cash”, sostuvo la mujer.
“Ellos (su ex pareja y otros dos agentes del Servicio Penitenciario Federal) se organizaban en distintas casas de Campo Quijano para cometer delitos de trata de personas. Ella (María Cash) no fue la única persona. Hablaban de traslado de bolsas con ropa de mujeres que no se podían tocar”, dijo. “Aparentemente, era la chica con diferente color de cabello y más flaca. Hablaban sobre la muerte seca; no comprendo mucho sobre el tema, quizás son códigos”, detalló, y afirmó que no hizo la denuncia porque “había violencia que se ejercía sobre la familia”.
Sobre la desaparición de María Cash, dio detalles sobre cómo fue trasladada. “Hay un auto que era mío y desapareció. En ese vehículo fue transportada María con uno de mis hijos”, relató. Sobre la banda de trata de peronas, expresó: “Siempre cambian la manera de actuar y la táctica. En ese tiempo en el que vivíamos en Campo Quijano había que formar una escena familiar; si yo no podía estar, mis hijos tenían que hacer creer que la persona que llevaban era una mamá”.
Su abogado, Sergio Chiericotti, sostuvo: “Mi clienta, insiste que una de esas chicas era María Cash. Es más, su hijo mayor, hoy de 17 años, tiene en su memoria la misma información pues él, en ese entonces de 10 años, era el encargado de llevarle agua a las muchachas”. Y añadió: “Esa historia tiene otro final escandaloso”.