PRIMICIA: SALE A REMATE
Radicales en la calle: la Sede de la UCR de Salta sale a remate
SALTA.- La vieja casona de la calle Bartolomé Mitre 653, que durante décadas albergó la vida política de la Unión Cívica Radical saldrá a remate, así, el centenario partido quedará literalmente “en la calle”, sin sede propia debido a la desidia e inoperancia de su dirigencia que hará perder una reliquia.
Ese inmueble que fue testigo de momentos históricos del radicalismo salteño, que supo dar nombres de prestigio a la política local y nacional, se encontraba embargado como producto de un juicio laboral, que un empleado iniciara en su momento. Pasaron los años y a pesar de que hubo más de una oportunidad de arribar a un arreglo, el presidente de la UCR-SALTA en ese momento, Miguel Nanni y a sus colaboradores inmediatos jamás se interesaron en procurar la vía de una solución negociada que resultara satisfactoria. De esta manera, una sentencia llevará a remate un pedazo de la historia política de Salta.
Fueron numerosos los afiliados que trataron de acercar, durante los recientes años una solución que iba desde pedir un crédito, “armar una vaca” donando dinero, hasta un pago en cuotas de lo debido al demandante. Sin embargo, a Miguel Nanni, la situación no pareció preocuparle y ahora a causa de una deuda que ronda el millón y medio de pesos, este inmueble valuado en varios millones quedará a merced del mejor postor… o no.
Es que según se comenta en círculos cercanos a la situación, Nanni, tendría alguna conversación con funcionarios, a fin de que la parte trasera, sino todo el inmueble, pasen a manos de su vecino inmediato, la Dirección Provincial de Inmuebles, a un precio vil.
Por fin, con cierto calor –más cercano a la calentura, dicen- otros radicales hablan del no actuar del actual presidente de la UCR, Mario Mimessi, quien en una muestra de desidia y complicidad de omisión absoluta dejó nomás vencer todos los plazos y oportunidades que se presentaron para salvar la casa de los radicales, sin haber hecho absolutamente nada por detener lo que era sabido que ocurría.
Por estas horas, habría algunos afiliados que peregrinan al estudio de un conocido abogado de cabellos canos, quien se estaría frotando las manos, ya que según también se comenta, estaría en la fila de interesados en ingresar esa casa a su patrimonio.
Como están las cosas, todo lleva a pensar que los radicales llegarían a las próximas elecciones literalmente en la calle y con el partido radical desguazado, mientras que Miguel Nanni, en lugar de jugar un papel, aunque fuera mínimamente decoroso en sus últimos tiempos como legislador nacional, o tratar de salvar la casa radical, se ocupa de alimentar una caza de brujas sobre aquellos afiliados que tratan de tejer alianzas que le den alguna esperanza de sobrevivencia política a su sector del radicalismo.
Tal parece no se puede esperar otra reacción de quien es acusado por sus correligionarios de haber tirado por el piso el prestigio radical y haber entregado el partido a cuanto acuerdo político le resultó beneficioso a él y a la camarilla que lo secunda.
Los días corren y hasta la fecha en el Comité radical nadie se rasca la cabeza, siquiera para tratar de buscar una solución a lo que de ocurrir –el remate de la sede- quedaría marcado como el momento más vergonzoso en la historia del radicalismo salteño; un hecho que seguramente pasará a la memoria radical signado por la frase: “Nanni lo hizo”.
Por Horacio Carranza