COMO ANTICIPÓ VOCES CRÍTICAS
¿Y a Olmedo quién lo entiende? La incoherencia al palo
SALTA.- “Al Gran Bonete Olmedo se le ha perdido la dignidad y dice que el intendente Sáenz la tiene”. Como ya nos tiene acostumbrados Alfredo Olmedo, el diputado nacional se presentó en el programa de televisión “Feedback”, de Canal 4 Express, y cual profeta del tercer mundo susurró que “los propósitos de Dios están en la provincia”, afirmando con rigor que los que más miden en Salta son Olmedo-Sáenz.
¿Está perdiendo la razón el diputado Olmedo? ¿Estrategia para posicionarse en los medios? ¿Desvaríos de un incauto? El ahora entregado a Dios, parece haber olvidado su pasado gris, sus deslices amorosos y sus incoherencias mediáticas. Eso sí, siempre amparado por una sonrisa monalinesca, que más que a Da Vinci nos remite al Topo Gigio.
Cuando en la entrevista se le preguntó por su probable candidatura a gobernador, señaló junio como un mes bisagra para las definiciones, “yo tengo un compromiso con la provincia y no tenga duda que el partido de Alfredo Olmedo va a poner el gobernador de Salta”, se despachó.
¿Pero qué pasaría en caso de que decida bajarse de la candidatura a presidente e incurrir en terreno salteño? En ese caso manifestó que llevaría en su fórmula a más de un presidente, entre los que estarían Urtubey, Macri o la mismísima Cristina.. ¡una ensalada para todos los gustos! “Aquí lo que hay que priorizar son los problemas de los salteños y quién nos dará más apoyo”, arbitró.
Respecto al frente electoral que llevó al intendente Sáenz al sillón municipal, aclaró que hoy por hoy goza de excelente salud y que justamente se apresta a reunirse con Gustavo Sáenz, con quien nunca perdió el contacto y “en lo que me necesitó estuve siempre”, afirmó. Además adelantó que de presentarse como gobernador le gustaría que Sáenz sea su intendente.
A más de uno se le cayó la paletilla, viendo y considerando que el diputado Olmedo ya nos tiene acostumbrados a estos virajes de laucha, pero no siempre la desfachatez conduce a puerto seguro, y la cordura debería apropiarse de quienes pretenden liderar los destinos de una nación o de una provincia, porque a la postre se trata sobre todo de asumir responsabilidades, que no es poca cosa.
Anabel Fragueiro para Voces Críticas