2019-04-20

TRISTEZA

Murió un querido y reconocido vecino de Cerrillos. ¿Quién es?

Conocé su historia

SALTA.- Cerrillos perdió a un silencioso pero querido vecino, don Miguel Guaymás.

Se trató del último interlocutor cerrillano que tuvo nada más y nada menos Atahaualpa Yupanqui.
Miguel, en la década de 1930, ya era un niño que amaba la música. 

Su madre, doña María Guaymás, trabajaba cama adentro en lo de Macaferri, una familia muy apegada a la fe católica.

Estuvo muy inmiscuido en el quehacer doméstico de la parroquia, donde fue monaguillo, campanero y coreuta, ocupaciones que luego heredó el "diablo" Arias. 

Sin embargo, lo que más quería Miguel era aprender a tocar el armonio, esa gran caja de madera que estaba arriba, en el coro del templo. Para él, se trataba de un misterioso cajón del cual los frailes franciscanos extraían maravillosos sonidos mientras pedaleaban. La sola idea de acariciar el instrumento lo llenaba de fascinación.

Doña Ernestina Peralta de Macaferri lo llevó con ella al concierto de Atahualpa. Tenía entre cuatro y cinco años y este momento marcó su vida para siempre.

Pasaron los años y en 1948 llegó a Cerrillos el cura franciscano Luis Zangrilli, quien abrió el camino para que Miguel cumpliera sus sueños.

El sacerdote le dio clases de piano, canto, italiano y latín. Y cuando Zangrilli fundó el Coro San José, Miguel no solo fue su bajo resonante, sino que además acompañaba a los coreutas con el armonio que amaba de niño.

Miguel Guaymás falleció esta semana a los 85 años, pero vivirá sin lugar a dudas en la memoria de los cerrillanos.

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