FACTURAS APÓCRIFAS
Se lavó las manos: el contador de la empresa de Matías Huergo quiso desvincularse
SALTA.- Matías Huergo está quedando solo. El contador Álvaro Anaquín prestó declaración ayer en el Juzgado Federal y se lavó las manos.
Anaquín fue citado por la investigación que se abrió sobre supuestas facturas apócrifas emitidas por Arcadio, empresa de Huergo.
El estudio de Anaquín, ubicado en calle O'Higgins, fue uno de los edificios allanados en enero por orden del juez federal 1, Julio Bavio.
Ante Bavio y el fiscal federal Ricardo Toranzos, el contador presentó su declaración jurada con la documentación que le aportaron sus abogados. Así fue como trató de desvincularse, en su descargo expresó que su aporte a la empresa era solo "técnico".
"Anaquín sostuvo que su función era llevar la contabilidad de Secsaporque Huergo contrató al estudio jurídico de su hermano (Aníbal Anaquín). Él solo se dedicaba a registrar en las declaraciones juradas las facturas que le enviaban", detallaron fuentes.