DESESPERACIÓN
Tragedia: un niño de ocho años se atragantó con un panchito y terminó de lo peor
SALTA.- En España un suceso conmocionó a todos.
Se trata de un niño de 8 años que en plena fiesta de San Juan Bautista de Telde, en la región de Gran Canaria, se puso a comer un pancho. Lo más triste llegó después cuando se atragantó con la comida y comenzó a asfixiarse.
Estaba acompañado por sus padres y sus familiares y ninguno pudo hacer nada para salvarlo, todo fue muy repentino.
Por la tragedia, el alcalde de Telde, Héctor Suárez, suspendió las fiestas y decretó dos días de luto oficial.
¿Cómo actuar en estos momentos?
Si un niño se atraganta, se recomienda que tosa para expulsar el trozo que está obstruyendo la tráquea. Si no sale, habría que aplicar la maniobra de Heimlich.
La maniobra de Heimlich es una práctica que se realiza en caso de atragantamiento para expulsar el trozo de comida u objeto que está obstruyendo las vías respiratorias.
Se realiza en personas que están todavía conscientes y consiste en la compresión o empujes abdominales colocando el puño de una mano por debajo de la parrilla costal y por encima del ombligo.
Con la otra mano encima del puño hay que presionar haciendo un movimiento rápido hacia arriba para que el objeto que está obstruyendo las vías respiratorias salga hacia afuera. Si no sale, se debe continuar haciéndolo una y otra vez.
La presión ha de ser fuerte y rápida, hacia dentro y arriba, empujando hasta que salga el cuerpo extraño que ahoga al niño. Si el niño pierde el conocimiento hay que iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar.