MILAGRO
Fue a la iglesia como todos los viernes, y pasó algo increíble
TUCUMÁN.- Como todos los viernes, Rosa Palavecino cruzó Concepción para llegar a la capilla de Adoración Perpetua de la Iglesia de Fátima sin imaginar lo que le esperaba.
Tras arribar, saludó a María Luisa, su compañera de adoración, y se puso a rezar. “Cuando me pongo de rodillas, veo que Jesús se puso rosado. Inclino la cabeza porque el rosario me lleva a otro lugar, hasta que levanto la vista y veo que la eucaristía hizo un parpadeo y empezó a brillar. No brillaba de la misma manera que el 3 de mayo pasado, antes de Pentecostés. Esta vez los rayitos iban para arriba y para abajo”, relató la mujer.
En ese momento, Rosana, coordinadora de adoración, le pidió a Rosa que filmara las imágenes: “Ella me dijo que iba a hacer las fotos y yo el video. Fue impresionante. No queríamos que piensen que estamos locas. Fuimos cinco personas que vimos lo mismo: nosotras, el colaborador de la parroquia José, y dos señoras que no vienen habitualmente. María Luisa, mi compañera, estaba llorando ante lo que pasaba y la otra se quedó paralizada: ‘Mire lo que está pasando’, nos decía”, comentó Rosa.
Según consignó El Tucumano, no sería la primera vez que a Rosa le toca presenciar algo así, ya que el primer viernes de mayo fue testigo de algo similar, cuando “una intensa luz que salió desde el Santísimo. Se iluminó tanto que no se veía la custodia, era como un sol radiante, desde la silla saqué la primera foto, luego me levanté y saqué las otras, fue un momento emocionante, luego volvió a la normalidad”.