ELECCIONES 2019
Miguel Nanni: ¿un candidato ilegítimo?
SALTA.- Uno de los problemas más grandes que padece la dirigencia política es aquel del personalismo que se evidencia de dos maneras: primero, la desesperación por mantenerse en el puesto logrado indefinidamente y luego, la utilización a título personal del espacio o partido por el cual llegaron a ese sillón. En ambos casos se evidencia un total desprecio por el sistema democrático que se nutre precisamente de la alternancia y la formación continua de dirigentes.
El caso de Miguel Nanni en la Unión Cívica Radical de Salta es un ejemplo de esta mentalidad pequeña y egoísta. Llegado por imperio de la casualidad a la presidencia de ese partido centenario logró una banca en el Congreso Nacional, la cual en términos de utilidad social ha sido un estruendoso fracaso ya que Nanni –según la lista que confeccionó Clarín- figura en el poco honroso ranking de legisladores con más ausencia a las sesiones: faltó a más de la mitad de las votaciones.
Dueño de un cerebro que descalibra, Nanni imaginó una provincia sin peronismo llegando a manifestar la peregrina intención de “jubilar a Juan Carlos Romero”; de hecho, en las pasadas elecciones la UCR no adhirió a Cambiemos y salió con candidatos propios. Ahora Nanni se postula como candidato a diputado nacional en la misma boleta que lleva a Romero como candidato a senador nacional. La incoherencia es estado puro.
En ese “País de Nunca Jamás” en que vive Nanni, se pensó incluso ser gobernador sin pensar que su núcleo de apoyo es tan pequeño como su criterio, de modo que el único expediente potable que encontró para satisfacer sus ambiciones personales fue la clausura del partido, excluyendo todo tipo de participación.
Nanni y su séquito de cuatro radicales –todos viviendo del Estado, obviamente- decide el camino del radicalismo salteño en tenidas de café de donde salen autocandidaturas, cerrando todo camino a la participación que debiera ser mediante internas o de última a través de la Convención.
Así se concluye de que Miguel Nanni es un candidato ilegítimo porque su candidatura no es producto de ningún acto masivo de voluntad partidaria, no representa al conjunto de los radicales y se erige a sí mismo como un candidato único y excluyente vulnerando el derecho a elegir y ser elegido, con lo cual dice que tampoco tiene espíritu republicano.
Por este camino y de continuar la minúscula dirigencia radical digitando los destinos de un partido al margen de la voluntad popular, los días del radicalismo en Salta estarán contados.
Por Franco Alvarado para Voces Críticas