2019-08-29

ENTREVISTA EXCLUSIVA

Lucas Malaisi: "La idea es ayudar a que el chico no se suicide ni consuma"

Voces Críticas dialogó en exclusiva con el licenciado en psicología y autor del proyecto de ley de educación emocional que se presentó en el Congreso

SALTA.- (Redacción Voces Críticas) Voces Críticas dialogó en exclusiva con Lucas Malaisi, licenciado en psicología y autor del proyecto de ley de educación emocional que se presentó en el Congreso y en varias provincias, dialogará con los salteños sobre las virtudes de esta herramienta de enseñanza en las escuelas de todo el país.

V. C.: ¿En qué consiste el proyecto y la charla que va a dar?

L. M.: La charla de hoy va a tener dos ejes. Uno tiene que ver con el proyecto de ley de educación emocional que versa en enseñar a los chicos en las escuelas a gestionar sus emociones. Esto va a ayudar a disminuir las conductas sintomáticas, consumo de drogas, violencia, bullying, suicidios y todo esto que estamos padeciendo que tiene como común denominador una mala gestión de las emociones. Lo que se busca es un proyecto de prevención de la enfermedad donde anticipadamente se trabajan estas habilidades porque en un momento de la vida todas las personas necesitamos de estas habilidades emocionales. Por otro lado voy a estar trabajando la educación emocional del propio educador, que es el primer paso que uno da cuando desembarca en una comunidad educativa, para que el chico aprenda a gestionar las emociones tiene que tener un referente que sepa hacerlo. El primer paso siempre es el educador y me voy a centrar en el efecto que tiene en las emociones, en el desempeño, en la duración de las emociones y sobre todo cómo hacer para cambiar las emociones, es decir cuando uno está sintiendo emociones displacenteras cómo hacer para salir de ese estado y entrar en un modo creativo y en una situación de dicha, goce y disfrute.

V. C.: ¿Quiénes son los encargados de dar educación emocional? ¿Cree que los profesores de educación religiosa están capacitados para dar esta materia?

L. M.: Cualquiera puede dar educación emocional porque son estrategias muy básicas y simples, pero a su vez tiene un efecto muy poderoso. Sin embargo no sería ideal mezclar la educación emocional con tintes religiosos porque realmente no tiene nada que ver. Esta materia podría ser dada tanto por un docente de materia religiosa como también por algún docente que se sienta atraído por la educación emocional y puede ser de matemáticas, lengua, educación física, etc. La educación emocional se realiza transversalmente, es decir en forma conjunta con otras asignaturas porque las emociones están presentes siempre.

V. C.: Desde el colegio de psicopedagogos dijeron que ellos están más calificados para brindar educación emocional más que un docente de religión, ¿usted piensa que esto es así?

L. M.: Sí, sin embargo no estaría del todo capacitado, pero un psicopedagogo o un psicólogo están en mejores condiciones a mi
entender que una persona con una formación religiosa exclusiva. Independientemente de quién sea la persona, si se capacita en educación emocional va a estar en condiciones de hacerlo.

V. C.: ¿Hace cuánto viene trabajando en esto? ¿Cuál fue la repercusión una vez gestado este proyecto?

L. M.: Vengo desde el 2009 presentándome en diferentes provincias y haciendo el trabajo de sensibilización, solo que en aquel entonces era algo muy nuevo y tenía muchísimo desconocimiento sobre todo en los legisladores. A partir de un arduo trabajo con docentes y probando en las prácticas empezamos a ver que funciona, empezó a tomar vuelo y los docentes empezaron a pedirlo. En el año 2017 salió la primera ley del mundo, que es la ley de Corrientes, y luego al año siguiente, en el 2018, se votó y se aprobó en Misiones. Hoy seguimos con ese mismo trabajo, y aquí en Salta hay una muy buena recepción en los docentes que toman conciencia de la necesidad. Hay un muy buen pronóstico, sin embargo el objetivo final es que esto sea ley en Argentina porque lo necesitan en todas las escuelas sobre todo las que están en riesgo porque hay chicos que están aprendiendo a ser violentos, y tiene que haber una enseñanza de las emociones para poder revertir esa situación.

V. C.: ¿Esto está pensado como prevención para las instituciones educativas más desprotegidas?

L. M.: Totalmente. La idea es de llegar a las zonas más vulnerables para poder ayudar anticipadamente, es decir antes de que el chico intente consumir drogas o suicidarse, para que tenga habilidades emocionales para justamente en ese momento poder decir no y poder tolerar frustraciones, porque muchos chicos ante una dificultad abandonan sus objetivos y caen en conductas que son realmente grave que después terminamos lamentando. La idea es tomarlos a tiempo, ayudarlos a que reflexionen y fortalecer su autoestima para que nunca elijan ese camino, y eso es lo que hace la educación emocional, más que prevención de una enfermedad es promover la salud donde se instalan hábitos salutogénicos, es una estrategia muy efectiva pero es a mediano y largo plazo.

V. C.: ¿Pudo conversar sobre este proyecto con algún referente político en Salta?

L. M.: No particularmente, pero gente de esta fundación ha tenido contacto con diputados de Salta. El proyecto está presentado en el Senado de la provincia. Esta tarde voy a dar detalles de las personas que hicieron las presentaciones, los que están en conocimiento de esto y les han dado el visto bueno para trabajarlo; ellos son los que generan esa esperanza de que salga en Salta este año.

V. C.: ¿A qué hora realiza esta charla?

L. M.: Hoy a las 19 hs. en UTHGRA.

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