NADA FÁCIL
Crimen de Villa Gesell: se peritarán los celulares, pero será complicado
ARGENTINA.- (Redacción Voces Críticas) El lunes se harán más pruebas para determinar el grado de culpabilidad de los 10 rugbiers tras la muerte de Fernando Báez Sosa, quien murió por la golpiza propinada por estos deportistas violentos.
Se periciarán los celulares y será clave para determinar si hubo premeditación entre los rugbiers, antes del crimen previo al homicidio del joven de 19 años, quien fue brutalmente atacado por estos inadaptados frente al boliche "Le Brique" en Villa Gesell. También se periciará el celular de Pablo Ventura, que inicialmente estuvo preso pero poco después fue liberado porque no se pudo probar su presencia en la escena del crimen.
La pericia está estipulada que comience a las 10 y la harán efectivos de la División de Operaciones Técnicas de la Agencia Regional de la Policía Federal, en la Escollera Norte de Mar del Plata. Esta tarea no será nada fácil ya que los celulares de los principales imputados, Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, son de marca iPhone y su sistema operativo es complejo de vulnerar. Diego Escoda, El fiscal general de Dolores, explicó que estos celulares "están encriptados" y que "a veces se logra acceder a ellos, y otras no".
El especialista en seguridad informática Gabriel Zurdo, en diálogo con TN, calificó a ese tipo de celulares como "la punta del iceberg de la actividad digital", ya que aseguró que de las 75 aplicaciones promedio "la mayoría de la información está en la nube (el sistema que permite guardar los archivos en la red), y no en el teléfono". En esta línea dijo que a pesar de que la Policía secuestró rápidamente los teléfonos "alguien puede haber entrado a iCloud (la nube de Apple) y modificado el equipo", en el caso de los iPhone.
En este sentido, Zurdo indicó que esta pericia es un trabajo que está más cerca del arte que de lo científico, por la complejidad de la labor y habló de las particularidades de cada celular, que cada usuario "moldea" de acuerdo a su uso. "Cada equipo es único e irrepetible, es como la casa del usuario. Uno interactúa con las aplicaciones, cambia la configuración. Se comporta de distinta manera", dijo. E indicó que el trabajo puede durar "cuatro segundos o cuatro meses", de acuerdo a las facilidades o complejidades que presente cada unidad.
Sobre este equipo también explicó lo siguiente: es un "collage de patrones de conducta" en varias capas. Una es la "constatación ante terceros" de la ubicación de los equipos, ya que cuando el sistema de geolocalización GPS está activado "se reporta a antenas celulares". Dijo que también dejan pistas el uso del paquete de datos y hasta la conexión de un sistema de Internet inalámbrica, WiFi. En este caso las compañías telefónicas indican que un determinado cliente estuvo conectado "en determinado lugar, y en una ventana de tiempo específica".
La otra segunda capa atiene que ver con el equipo en sí, con el hecho "de acceder, intrusar, crackear y hacer un inventario con tres cosas: lo que se declara en el equipo, lo que está borrado, y lo que el propio usuario no sabe que está", afirmó. Dijo que se trata de "marcas que las aplicaciones y el sistema operativo deja en la unidad, que el usuario desconoce que se generan".
Se refirió a las dificultades para constatar las identidades, de las complicaciones de "atar la identidad digital a la física". Planteó a modo de ejemplo la posibilidad de "tener 14 líneas a nombre de un tercero" o de argumentar que un correo electrónico hallado en un teléfono no es del usuario sino que lo "hackearon". Por eso dijo que la información que se pueda extraer de los teléfonos con "cuestiones indiciarias".
En base a todas estas indicaciones, solo una dosis de buena suerte e idoneidad en el tema serán necesarias para que sea fructífera esta pericia.