NO LES IMPORTÓ NADA
En plena cuarentena: cuchillos, música, alcohol y una amenaza: "vamos a..."
SALTA.- (Redacción Voces Críticas). Hay personas que no sólo se conforman con violar e incumplir los términos de la cuarentena obligatoria (ampliada ayer por el presidente Alberto Fernández hasta el 12 de abril a las 23:59) sino que también generan violencia y disturbios. Un grupo de diez personas quedaron detenidas luego de transgredir las medidas de prevención contra el coronavirus y agredir a dos vecinas. Ocurrió en el sudeste de la capital salteña.
Marcos Ezequiel Molinati, fiscal penal número 6 imputó a diez individuos por los siguientes cargos: delito de violación de medidas sanitarias en concurso real con violación de domicilio, amenazas con armas y daños. Se trata de Carlos Campaña, Gabriel Campaña, Juana Campaña, Dahaiana Campaña, Clara Castillo, Hugo González, Lucas Daniel Demarche, Ariel Mauricio Robles y Gabriel Tomás Carabajal. Además se sumó una causa a un menor de edad.
Una vecina del asentamiento Virgen de Urkupiña, observó que el grupo de personas en cuestión generaba problemas en su instalación eléctrica durante el día sábado y domingo. No conformes con eso, atacaron su precaria vivienda profiriendo amenazas contra ella y su hija.
Luego de la denuncia del hecho la policía acudió al lugar y detuvo a los agresores. Ellos habían comenzado una discusión con la mujer y arrojaron vasos de vidrio. Luego siguieron ingiriendo bebidas alcohólicas durante toda la noche. Al día siguiente, a las 10 am, se acercaron en patota con cuchillos y palos e ingresaron a la casa de la denunciante.
Cuando llegaron las fuerzas de seguridad, dos de ellos que aún no habían sido capturados lanzaron una fuerte amenaza: ”ya vamos a quemarte el rancho y te vamos a abrir como campera, uno a uno los vamos a agarrar”.
Por otro lado, el menor imputado en la causa se encontraba en la calle peleando con un hombre, violando entonces el decreto de necesidad y urgencia emitido por el Poder Ejecutivo Nacional. Se sometió el caso a proceso sumarísimo, por la declaración de flagrancia, porque el joven fue aprehendido de manera inmediata cuando cometía el delito.