2020-03-30

LOS FANS SE DIERON CUENTA

La mentira de los duques de Cambridge y el escándalo que desató ¡No es real!

Hasta ahora, nadie salió a aclarar la sospechosa situación

Las redes sociales han tomado un papel muy significativo en materia de comunicación. Políticos, artistas, periodistas, futbolistas y muchos más utilizan estos medios para mostrarle al mundo de qué manera desarrollan sus actividades, y con el mismo objetivo se sumó la familia Real. Los duques de Cambrigde, Guillermo y Kate Middlenton mostraron hace unos días una imagen de cada uno de ellos en sus despachos. El fin de la publicación fue mostrar su apoyo a la iniciativa de emplear 5 millones de libras para mejorar la salud mental de los británicos, en un momento en el que la ansiedad por el confinamiento para evitar la propagación del coronavirus puede invadir a cualquier ciudadano, además de otros problemas mentales, como depresión.

Sin embargo, la buena acción de la pareja real quedó opacada por dos minúsculos detalles, que para los fanáticos de la pareja real fue visto como una ofensa. Fotografías que hubieran podido pasar desapercibidas. Por un lado, se observa a Kate Middleton frente a su escritorio, con las piernas cruzadas y un teléfono en mano, mientras en la otra sostiene un bolígrafo, simulando anotar algo en los papeles. Hasta aquí nada para reprocharle, es más, se destacó la colección de libros que se encuentran sobre su mesa de trabajo, varios nombres de grandes clásicos de la literatura, como 'El retrato de Dorian Gray', 'Cumbres borrascosas' o 'La Odisea'. Hasta ahí, todo normal. Lo que resultó sospechoso es que la duquesa de Cambridge sostuviera el teléfono en la mano derecha y el bolígrafo con la izquierda, cuando se sabe que es diestra. Este ínfimo detalle llevó a los internautas a afirmar que la fotografía era falsa. Un montaje.

La misma situación se dio con el duque. Guillermo mantiene la misma postura y misma situación, hablando por teléfono frente a su escritorio. Pero lo que disparó las sospechas de esta fotografía fueron los cables que salen de la impresora y que quedan más que visibles, además de la cajonera sobre la que está colocada, con los tiradores mirando hacia el interior de la estancia y no hacia adentro del escritorio. Esto motivó a que los seguidores del matrimonio levantaran varias teorías, una de ellas fue que ese no era el despacho real. Además remarcaron que los pocos muebles en el lugar daban cuenta que habían sido colocados allí sólo para la fotografía. Hasta el momento, ninguno de los dos salió a contradecir estas versiones. Lo cierto es que la intención de colaborar con una causa para ayudar a quienes padecen el encierro por el coronavirus quedó en segundo plano.

 

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