PREOCUPACIÓN
La salud de Begoña Gómez: secreto de Estado
Durante la noche de este sábado, el presidente gobierno español Pedro Sánchez anunció que su mujer, Begoña Gómez Fernández había dado positivo por coronavirus. Desde entonces, poco y nada se sabe de la salud de la primera dama, que ha pasado a ser secreto de Estado. "Tanto la señora Gómez, como el presidente, se encuentran bien, ambos se mantienen en La Moncloa y siguen en todo momento las medidas de prevención establecidas por las autoridades sanitarias”, aseguraron fuentes allegadas a la presidencia.
Las mismas fuentes confirmaron, además, que las pruebas diagnósticas realizadas a los miembros del Gobierno y a los colaboradores más cercanos del presidente confirmaron, además, los positivos de las ministras de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, y de Igualdad, Irene Montero.
Las mujeres, que participaron activamente en la manifestación del 8-M, corrieron la misma suerte que la vicepresidenta Carmen Calvo y otras dos ministras que aún hoy siguen padeciendo la enfermedad.
Se dice que, si bien quince días después del primer positivo la primera dama fue sometida a otra prueba, desde la Secretaría de Comunicación de Pedro Sánchez todavía no se ha pronunciado al respecto. La única información que se sabe hasta el momento es que se encuentra recluida en una de las 8 habitaciones del palacio de la Moncloa. Sin embargo, las autoridades no dieron más información acerca de cómo realizará la cuarentena el presidente ni cómo llevará adelante sus tareas.
A pesar del sepulcral silencio de las autoridades respecto de la salud de Begoña Gómez, se sabe que no ha contagiado a su marido ni a ninguna de sus dos hijas, aunque ya varios medios han señalado que pudo otros familiares directos podrían haber dado positivo, también, en el test. Y, pese a que el presidente no quiso hacer declaraciones, ya se sabe que tanto su madre como su suegro padecen la enfermedad.
España siguió los pasos de Italia e impuso la reclusión de toda la población, al aplicar el estado de alarma en el país, donde en una semana se multiplicaron por diez los casos de coronavirus hasta más de 5.700. Es el segundo país más castigado de Europa por la pandemia, y ante la previsión de superar los 10.000 infectados la próxima semana, el país europeo entró en estado de alarma por un mínimo de catorce días.