"BORIS JOHNSON ESTÁ MUY DELICADO"
¡¡Tiene coronavirus!! El Primer Ministro británico es internado de emergencia... ¿Y ahora?
De acuerdo con diversos medios de comunicación, el primer ministro británico, Boris Johnson, quien fuera internado poco después de presentar síntomas persistentes de coronavirus, continuará su permanencia en el hospital "por el tiempo que sea necesario". Sin embargo, se encuentra "en perfecto estado", según un funcionario del Gobierno británico.
De esta manera, el ministro de Vivienda, Robert Jenrick Jenrick, informó que, según una recomendación médica, Johnson podría pasar otra noche en el hospital.
En este sentido, Johnson, de 55 años de edad, fue internado en un hospital de Londres luego de tener fiebre alta y días después de haber dado positivo de coronavirus. "Esperamos que como resultado de estas pruebas pueda regresar a Downing Street lo antes posible", afirmó Jenrick.
El ministro de Vivienda adelantó también que será el ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, quien presida hoy nuevamente la reunión diaria del gobierno sobre el coronavirus.
La internación del reconocido político se anunció algunos días después de que la reina Isabel II transmitiera un mensaje televisado, agradeciendo a los británicos por seguir las medidas para quedarse en sus hogares y elogiando a quienes "se unen para ayudar a otros".
El pasado sábado la actual pareja del Primer Ministro, Carrie Symonds, de 32 años de edad y embarazada de seis meses, anunció en un mensaje en la red social Twitter que también contrajo la enfermedad que le está dando la vuelta al mundo.
En su mensaje, la novia de Johnson reveló que se está recuperando y que del mismo modo, se siente más fuerte, pero pasó la última semana en la cama "con todos los principales síntomas de coronavirus", aunque no se sometió a la prueba.
En contexto, el gobierno británico dispuso el aislamiento el 23 de marzo pero con algunas excepciones como ir a comprar alimentos, hacer ejercicio diario manteniendo una distancia de dos metros entre sí o trasladarse al lugar de trabajo si es absolutamente necesario.