EL EJECUTIVO ESTÁ GRAVE
¿Con respirador? Así de delicada es la situación del primer ministro Boris Johnson... ¡No puede ser!
De acuerdo con una información confirmada por los medios de comunicación local, el primer ministro británico Boris Johnson pasó una segunda noche en terapia intensiva y, para la noche que acaba de pasar, se encontraba estable, luego de recibir oxígeno para aliviar las complicaciones del coronavirus, detectado algunos días atrás.
En este sentido, Johnson fue llevado al hospital de St Thomas luego de presentar a una tos y una fiebre persistentes, pero su condición se deterioró el pasado lunes y fue llevado a una unidad de cuidados intensivos.
El dirigente británico de 55 años de edad recibió oxígeno pero no se le colocó un respirador. Su adjunto designado, el secretario de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, informó a la prensa que Boris volvería pronto a sus ejercicios profesionales, mientras el mundo entero se enfrenta a una grave situación sanitaria, la que algunos consideran la más grave del siglo.
"Está cómodo, es estable, está de buen humor", comunicó el ministro de Salud Edward Argar. "Aunque ha recibido oxígeno, no ha necesitado un respirador aun".
"El Primer Ministro se mantiene clínicamente estable y responde perfectamente al tratamiento. Continúa siendo atendido en la unidad de cuidados intensivos del hospital de St Thomas. Está bien de ánimo", dijo el portavoz a la prensa.
Mientras Johnson lucha contra el coronavirus en el hospital, el Reino Unido está entrando en lo que los científicos dicen que es la fase más mortal del brote mientras que estudian fervorosamente cuándo podrán levantar el bloqueo de la cuarentena.
Y es que dentro de la esfera del Gobierno, los ministros debaten cuánto tiempo podría permitirse el cierre de la quinta economía más grande del mundo, y las implicaciones a largo plazo de las medidas de emergencia más estrictas de la historia.
El total de muertes en hospitales del Reino Unido a causa de COVID-19 aumentó a un número récord de 786 a 6.159, hasta ahora. Mientras que se hicieron pruebas a 213.181 personas de una población de alrededor de 68 millones.