2020-04-13

Distanciamiento Real

En el Día Internacional del Beso, recordamos el de Felipe y Letizia en su boda: ¡ponele voluntad!

Algunos reyes tienen toda la onda. Otros, bueno...

Hoy es el Día Internacional del Beso, una fecha que se estableció después de que una pareja tailandesa se besara durante 58 horas, rompiendo su propio récord de 46 horas, que habían logrado en la misma fecha del año anterior. En el bando contrario de las muestras de cariño tenemos a los reyes Felipe y Letizia, quienes además lo hacen -al menos en público- en contadísimas ocasiones y siempre mostrando su lado más recatado, sin ceder a los deseos de un público que habitualmente pide más.

¿Hay algún problema entre ellos o es sólo una cuestión de timidez? No lo sabemos. Para la historia quedó el beso con el que ambos sellaron su amor aquel 22 de mayo del 2004. Tras convertirse en marido y mujer, los ya esposos Felipe y Letizia salieron al balcón del Palacio Real para saludar a los miles de madrileños congregados en la plaza de Oriente.

A pesar de la multitudinaria petición, los Reyes no se atrevieron a besarse en la boca y sólo ofrecieron un casto roce en la mejilla. Un beso que fue aún más recatado durante el banquete, a la hora de los brindis, cuando el entonces Príncipe de Asturias posaba tiernamente sus labios en la frente de ella. 

Diez años después, cuando con su marido ya se había convertido en Rey, la Reina salió al balcón del Palacio Real para saludar, exultante y muy cariñosa, aunque no tanto como para besar en la boca a su marido. Así que la escena se repitió prácticamente calcada a la de su boda, con un beso en la mejilla, sólo que esta vez Letizia y Felipe se tomaban el rostro con una mano, en un gesto que indicaba la seguridad que había adquirido una década después. ¡Bien! Vamos progresando.

El último, el pasado noviembre, fue cuando la soberana recibió un premio por su implicación en la lucha contra la violencia de género. Tras recibir el galardón, precisamente de manos del Rey, quiso felicitar a su esposa con dos discretos besos en el rostro. Una imagen muy parecida a la que habíamos visto nueve meses antes, cuando fue el monarca el premiado, esta vez con el World Peace & Liberty Award, tras el que tuvo una recompensa extra, en forma de abrazo de la Reina. No te digo un beso de 50 horas, pero sí nos gustaría, alguna vez, ver un rapto de amor real.

 

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