¿QUIÉN COPIA A QUIÉN?
Cuando la realidad supera la ficción: "El Marginal" fue tendencia en redes ¿Para vos es lo mismo?
Por primera vez en mucho tiempo, los medios de televisión tuvieron en COVID-19 en segundo plano, porque la noticia del día fue el Motín en la Cárcel de Devoto. En la mañana de hoy se acentuó el conflicto que arranco en la madrugada y parte de los 1694 detenidos (que habían denunciado sobre la faltan medidas de higiene y prevención de cara al avance de la pandemia) decidieron tomar el Servicio Penitenciario, tomaron sectores del penal y prendieron fuego colchones y maderas. Otros inclusos fueron hasta los techos de la cárcel y desde allí se manifestaban de cara las cámaras de tv apostadas en las inmediaciones. El hecho se replicó en las redes quienes rápidamente se acordaron del “Marginal”.
En pocas horas fue Trending Topic el nombre de la serie protagonizada por Sebastián Ortega que fuera trasmitida por la Tv Pública y llegó a la plataforma de Netflix. La ficción refiere a la vida justamente de los reclusos del Penal de Onofre y pone en manifiesto las condiciones inhumanas en la que conviven los presos en nuestro país. Además de mostrar un submundo en donde las reglas, la ley y hasta el lenguaje difiere de lo que pasa paredones afuera.
La producción que contó con el trabajo e grandes actores, como Juan Minujín, Gerardo Romano y Gustavo Garzón entre otros, supo retratar como nadie lo que es vivir privado de la libertad. Un relato crudo que sin dudas volvió a la mente de los internautas cuando vieron lo que sucedía en la cárcel de devoto.
Bajo el hashtag #marginal los usuarios dejaron todo tipo de apreciaciones: “La realidad, siempre, pero siempre, supera a la ficción. Los pibes de Devoto totalmente abandonados” escribió alguien, por otro lado apostaron al humor ácido, típico de la red del pajarito azul, “Porque nadie me avisó que salía la cuarta del #marginal????” incluso recordaban las canciones de la mini serie donde hablaban de “quemar el colchón”, imagen que coincidía a la perfección con los videos que mostraban lo que sucedía en Devoto.
Sin dudas, una vez más la ficción y la realidad se entrecruzaron, dejando en evidencia una de las facetas más tristes que tenemos como sociedad. Una cuenta pendiente que alguien, algún día, deberá saldar.