El PAÍS AGUARDA POR ÉL
Boris Johnson no deja de lidiar con problemas: otro desafío que le impone la pandemia. ¿Soportará?
Luego de estar más de un mes muy enfermo tras contraer coronavirus, Boris Jonhson habría cambiado su perpectiva luego de estar en el filo de la muerte. Estuvo varios días en cuidados intensivos, y al salir milagrosamente de ese lugan reconoció que le salvaron la vida.
El primer ministro británico se prepara para reincorporarse al trabajo este lunes. La experiencia lo ha transformado en un hombre más cauteloso, según indican sus más cercanos. Actualmente, las autoridades británicas debaten cuándo pondrán fin al confinamiento que amenaza con devastar la economía de ese país.
Y Johnson tendrá que decidir la fecha para reiniciar las actividades. Quizás el Boris de antes hubiera insistido en reabrir de inmediato. Pero luego de sufrir en carne propia el daño del coronavirus, lo pensará mejor. Los números actuales de muertos superan los 20.000.
El 23 de marzo, en un giro drástico, Boris Johnson endureció las medidas de confinamiento, cuando en un principio subestimó la pandemia. Implantó la idea de permitir que la pandemia siguiera su curso natural para alcanzar la “inmunidad de grupo”, afirmación que desató las alarmas de los científicos.
El ministro de Exteriores, Dominic Raab, fue designado por el propio primer ministro como su sustituto durante este tiempo. El ministro de Sanidad, Matt Hancock, consciente de que será el primer peón en caer si la gestión resulta desacertada, ha sido la voz más combativa durante la ausencia del dirigente conservador.
Vale destacar que el primer ministro aseguró que Reino Unido sería capaz de realizar 250.000 test diarios. Pero la realidad es que solo pueden hacer 50.000 exámenes diarios. Y en la práctica, no se llega a los 20.000. Con ese panorama, el gobernante tendrá que poner a prueba esa cautela que le atribuyen.