LLORA EN SOLEDAD
El Rey Juan Carlos despidió los restos de su tía, involucrada en causas por corrupción
El Rey Juan Carlos despidió en soledad a su tía segunda, María de Borbón de 83 años. Parte de una de las familias más importante de España, los restos de la fallecida no conocieron un velorio acorde a su vida, debido a las complicaciones que representa romper la cuarentena. La cercana relación que mantenían ambas familias era mayor durante el gobierno de Juan Carlos de España, ya que no había un lazo muy fuerte con Felipe VI.
El Rey Emérito tenía mucho cariño hacia su tía fallecida recientemente y, aunque parezca mera casualidad, ella también estuvo involucrada en causas legales económicas, al igual que su sobrino en estos días. Acusada de corrupción, María de Borbón y su hermana debieron afrontar los cargos junto a un grupo reducido de expertos en negocios. Ella era prima directa de la madre del ex Rey, por lo tanto su lazo iba más allá de la sangre.
El Rey Juan Carlos fue criado entre Reyes y Princesas, una de ellas era la reciente fallecida. Las familias numerosas son moneda corriente en las monarquías europeas, cada una se entrelazan de alguna manera con otras. Tan cerrado es el círculo que se maneja que, la Reina Isabel II es sobrina de la familia Borbón por parte de su madre Cristina. La tía del Emérito conservó el título nobiliario de Alteza Real hasta sus últimos días.
Con un mínimo de asistentes, -de hecho, solo dos- se ofreció una misa en su nombre frente a la Iglesia más importante del Reino español, al que asistió la mujer de Juan Carlos de España, mientras él descansa y pasa sus días alejado de toda la familia. La situación del geronte es cada vez más grave teniendo en cuenta su estado anímico, mientras se hunde en una depresión, frente a los reiterados fallecimientos que sufrió en los últimos meses.