EL DUQUE DE SUSSEX FESTEJA LEJOS DE BUCKINGHAM
El príncipe Harry y Meghan Markle celebran su segundo aniversario en medio de polémicas
El día finalmente llegó. Un día como hoy, el príncipe Harry de Inglaterra y la ex actriz norteamericana Meghan Markle contraían nupcias dos años atrás en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor. Sin embargo, lo curioso es que esta sería la primera vez en la que ambos celebren una fecha tan especial como esta muy lejos de casa, después de aquella polémica partida que significó la renuncia a todos los cargos que ambos ejercían en el Palacio de Buckingham, así como los beneficios que venían adheridos a sus posiciones dentro de la realeza.
Por lo pronto, se sabe que el duque de Sussex pasará el día confinado en su lujosa finca de Beverly Hills junto con su afamada esposa, un lugar que cuesta al menos 18 millones de dólares mensuales y en el que aspiran conseguir la privacidad que tanto desean, alejados de la prensa. Para ello han dispuesto una serie de vallas protectoras en los alrededores de la mansión que les impida a cualquier paparazzi escalar el cerro que tienen detrás de la residencia y conseguir algún detalle privado de la ex familia real.
Sin embargo, la prensa especializada ya está preparada para reportar cualquier videollamada que se produzca entre el príncipe Harry y su familia de Inglaterra, quienes con motivo de una felicitación no tardarán en usar la excusa para volver a establecer contacto, tal y como ya lo hicieron durante el cumpleaños del pequeño Archie, celebrado en días pasados, o cuando se conoció también públicamente la noticia de que el hermano menor del príncipe William se sentía solo y aislado en su nueva residencia en Norteamérica.
Con todo, hay quienes se aventuran a decir que con lo extrovertida que puede llegar a ser Meghan Markle, a la celebración acudan algunos de sus viejos amigos del mundo del entretenimiento, tal y como lo hizo Adele recientemente, quien después de leer en los principales tabloides acerca de la soledad del ex heredero al trono británico, se acercó a su lujosa mansión que se ubica a nueve minutos de la suya propia, y lo aconsejó sobre los lugares más discretos del vecindario donde viven para poder conseguir una mayor recreación.