2020-05-19

EL DUQUE DE SUSSEX ROMPIÓ ESQUEMAS

Las curiosidades de la boda del príncipe Harry y Meghan Markle, dos años después de la ceremonia

El ex heredero al trono y Meghan Markle marcaron tendencia

Todo indicaba que el enlace nupcial entre el príncipe Harry y la ex actriz norteamericana, Meghan Markle, marcaría una nueva era en la monarquía británica. Esto si se toma en cuenta la polémica vida que había llevado el ex heredero al trono hasta la fecha y la procedencia de su prometida, dos aspectos que pusieron a la Reina Isabel II en jaque, una situación que no hizo más que crear tensión entre los integrantes de monarquía hasta el punto de marcar distancia entre ellos, como la evidente riña que existía entre Kate Middleton y la actual esposa de su cuñado. 

Sin embargo, para nadie es un secreto que lejos de poner al Palacio de Buckingham de cabeza, el matrimonio ocurrido en las inmediaciones de la iglesia de San Jorge también fue sumamente divertida para los asistentes y para la prensa en general gracias a la pintoresca personalidad del duque de Sussex y Markle, quien no solo rompió el protocolo al llegar sola al espacio religioso para el encuentro del príncipe Carlos, que la entregaría a Harry, sino que su padre estuvo totalmente ausente de la ceremonia y solo asistió su madre, Doria Ragland. 

Otro de los aspectos que también desató la furia de la monarca británica fue la presencia de algunas ex novias del príncipe Harry como Chelsy Davy y Cressida Bonas, quienes al acercarse a la iglesia ofrecieron una especie de presagio de que esta iba a ser una boda fuera de lo común. Pero lo que más sorprendió a los más de 5 mil asistentes fue que los novios no quisieron recibir regalos. En su lugar, solicitaron que cualquier dinero que se gastaría en ellos fuera donado a diferentes organizaciones benéficas del mundo. 

Pero lo que pareció crear un verdadero disgusto a los integrantes de la familia real británica fue que, por petición del hermano menor del príncipe William, la ceremonia nupcial iba a tener un pequeño guiño a la cultura norteamericana, por lo que fue contratado un coro de gospel para interpretar la canción de Stand by Me, original del cantante de soul, Ben E. King, y popularizada más adelante por otros artistas como John Lennon y Prince Royce en representación latina. Otro de los aspectos que más impactó fue haber visto a Meghan Markle con 10 kilos menos, quien se refiere a esta pérdida como parte de los nervios que sintió en ese momento, pero aquel sobrepeso no lo ha recuperado hasta ahora. 

 

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