PROBLEMAS PARA LA CORONA BRITÁNICA
La Reina Isabel II debe afrontar la peor crisis por el COVID-19
La Reina Isabel II pasa sus días de cuarentena en el Castillo de Windsor, donde también reside su marido Felipe de Edimburgo. Dadas las condiciones sanitarias que percibe el Reino Unido, la economía cada vez más en rojo y los múltiples contagios diarios, la crisis está haciéndose sentir en todo el territorio. Con los resultados positivos aumentando y la pandemia que no afloja, los problemas económicos preocupan cada vez más a la Reina inglesa.
SI bien el que se mantiene a cargo del Palacio de Buckingham es el Príncipe William, la monarca británica recibe cada mañana su histórica caja roja con los informes de cada día. Así es cómo se enteró que los problemas en el Reino Unido son más graves de lo que parecen y, con los atractivos turísticos cerrados, se hace cada vez más complicado hacerle frente a los gastos mensuales que tiene la Corona.
Hasta el momento, el territorio británico tiene 250 mil contagiados desde que todo comenzó y 36 mil muertes, esto supone un gran problema para la Reina Isabel II, puesto que además de los problemas económicos también debe afrontar la crisis en todo el sistema de salud. Cabe recordar que, cuando el COVID-19 se instaló en el Reino Unido llegó rápidamente a la Familia Real, infectando hasta al Príncipe Carlos. El temor de que llegue a la reina o su marido hizo que Isabel II se refugiara en el Castillo de Windsor.
De esta manera, la única salida posible que ve la Soberana inglesa y su equipo es reducir los sueldos y suspender las próximas contrataciones para trabajar en cualquiera de sus dependencias, ya sea el Palacio de Buckingham u otras residencias reales. Vale destacar que su principal ingreso como país es el movimiento turístico y este fue uno de los primeros en suspenderse, tras el cierre de aeropuertos. Sus pérdidas en este sentido rondan las 18 millones de libras.