IMPOSIBLE DE OCULTAR
Por Corinna Larsen el Rey Juan Carlos puso en peligro su gobierno y su matrimonio
El Rey Juan Carlos fue protagonista de múltiples amoríos con distintas mujeres a lo largo de su vida y su matrimonio, aunque por orden real los periodistas locales no podían hablar del tema esto ya era un secreto a voces en España. Una de estas mujeres en particular tomó mucho protagonismo mientras duró la relación, Corinna Larsen pasó 8 años junto al esposo de la Reina Sofía y hasta era tratada como Reina Consorte en mucho de los eventos que asistió junto al mandatario.
Esto fue un verdadero escándalo cuando empezó por las amenazas desde el Palacio de Zarzuela hacia los diarios que pretendían tocar el tema. Desde que se conocieron, el Rey Emérito y la empresaria alemana no se separaron, ella ha asistido a eventos de alta categoría, en lugar de su mujer. Las censuras que se le presentaron a la prensa española sólo le permitían dirigirse a Larsen como la ‘amiga entrañable’ de Don Juan Carlos. Fue a causa de esta relación que el matrimonio real estuvo a punto de terminar para siempre, lo que habría sido un gran problema.
Según los portales europeos que siguieron minuto a minuto los avances de este tema, Corinna fue quien obligó al Rey Juan Carlos ser tratada como si fuera su esposa legal, con todo lo que esto significa en una monarquía. La revista Vanitatis publicó que la empresaria pasó mucho tiempo viviendo junto a su hijo muy cerca de la Casa Real española. El entonces gobernante concurría diariamente a visitarla e invadía de regalos al hijo de ésta, intentando conformar una familia paralela a la que ya tenía.
Hay varias imágenes que no pudieron rescatar los jefes de prensa de Don Juan Carlos, donde se los ve juntos y muy cerca en eventos de gran masividad. Por lo que todo indica que cada integrante de la Familia Real estaba al tanto de lo que sucedía. Después de una escapada amorosa a África, el padre del Rey Felipe se quebró gravemente la cadera y ya no había manera de esconder lo que estaba sucediendo. Tras pedir disculpas al pueblo español y a su mujer, Juan Carlos I rompió con Larsen y le provocó una furia inmensa a la empresaria, que juró vengarse.