PREOCUPACIÓN
La Reina Isabel II está preocupada por su futuro
La Reina Isabel II está pasando su peor momento desde que asumió al trono, nunca había transcurrido tanto tiempo alejada de sus deberes reales y del Palacio de Buckingham. Por cuestiones de seguridad, ni ella ni su marido pueden mantener contacto con un extraño, ni siquiera su familia la visita. Todas estas medidas preventivas que recomiendan los expertos se intensifican al tener en cuenta la edad avanzada de los reyes y los problemas que traería que alguno de ellos se contagie de COVID-19.
Según los allegados a la Casa Real británica, la monarca inglesa no está muy bien anímicamente, aunque su cuerpo sigue en perfectas condiciones. Todo se debe a que ya se descartó que pueda retomar sus actividades por lo que resta del año, al igual que su traslado al Palacio de Buckingham todas las fechas estipuladas se corrieron hasta nuevo aviso. Nadie podía imaginar que la pandemia de coronavirus haría tambalear al reinado de la madre del Príncipe Carlos.
Con las próximas actividades para el 2021 y sus 94 años recién cumplidos, es muy poco probable que la Reina Isabel II vuelva a sus deberes como gobernante. Su angustia por haber tenido que trabajar se intensifica con las preguntas lógicas: ¿Quién la secundará? ¿Y el Príncipe Carlos? y otras tantas dudas. Su hijo mayor y el heredero al Trono está descartado por su contagio del virus -del que se recuperó pero debe cuidarse-, así seguiría el Príncipe William.
El nieto de la soberana británica ha sabido llevar muy bien sus funciones, reemplazando a su padre y su abuela. Es un secreto a voces que no confía en Carlos de Inglaterra y se angustia al pensar cómo tomará su pueblo una posible asunción masculina después de casi siete décadas siendo gobernado por una mujer. Por lo pronto, Isabel II se mantiene al tanto de cada movimiento en su gobernación y en comunicación constante con su equipo de trabajo.