LA MONARCA MANTIENE SU ESTILO
Al descubierto: Revelan los lujos del exquisito joyero de la Reina Letizia
Estilo, moda y buen gusto son algunas de las categorías que siempre están en los principales titulares cuando los medios de comunicación se refieren la Reina Letizia de España, quien ahora revela los detalles de las costosas piezas brillantes que forman parte de su preciado joyero, el cual se ha visto repleto de demandados metales y gemas desde el año 2003, año en el que recibiría una de las propuestas de matrimonio más inesperadas del acontecer europeo.
Aunque la esposa de Felipe VI estaba acostumbraba a usar aretes delgados y collares sencillos desde sus inicios como Princesa de España y dentro de los pasillos de La Zarzuela, es importante destacar que lo que su joyero real parece tener espacio suficiente para las continuas apariciones de nuevas prendas confeccionadas exclusivamente para ella y que adornan su elegante y esbelta figura para los eventos sociales en el los que es observada con piezas de mayor tamaño y peso.
Y no podría esperarse menos del valor calculable para el codiciado guardajoyas, ya que también guarda un lugar significativo para las denominadas por los monarcas como joyas de paso, aquellas que generacionalmente trascienden a sucesores reales como parte de las prácticas familiares impuestas por la normativa real del país ibérico y que la mismísima Reina Letizia sabe presumir con la elegancia que la caracteriza desde su asunción al trono.
Independientemente del valor económico que pudieran representar las codiciables prendas de Letizia Ortíz, se presume que la monarca de 47 años de edad tiene un gusto particular por unos pendientes de palta de tiras verticales firmados por Laura Márquez que usa desde que ejerce sus labores como periodista de medios locales, tales como Televisión Española. En la actualidad, estos particulares sarcillos siguen formando parte de una de las prendas preferidas de la monarca y así lo han hecho saber los especialistas, quienes la fotografían con este destacado lujo.