FUE SU VERSIÓN
El motivo de Ricardo Barreda para matar: "los trabajos de 'conchita' son los que mejor te quedan"
Ricardo Barreda murió la noche de este lunes 25 de mayo, a los 83 años. El femicida falleció en el geriátrico Del Rosario de José C. Paz por "causas naturales", notificaron autoridades policiales. Se espera que en las próximas horas se divulgue un nuevo parte sobre los motivos del fallecimiento. Fue tristemente célebre por asesinar en el año 1992 a su mujer, sus dos hijas y su suegra. El odontólogo platense fue condenado a prisión perpetua, sin embargo, recibió beneficios. Estaba bajo libertad condicional. La Argentina siguió el caso como una telenovela y la frase que resonó en todo el país fue: "los trabajos de 'conchita' son los que mejor te quedan". El asesino se la atribuyó a su mujer.
Ese habría sido el motivo del feminicida platense para terminar con la vida de su familia. Narró en un juicio oral que, previo a los crímenes, habló con su esposa sobre la limpieza de algunas zonas de la casa. "Voy a pasar la caña en la entrada, el plumero en el techo, porque está lleno de insectos atrapados que causan una muy mala impresión", contó. También le expresó a su mujer que iba a cortar y atar un poco las puntas de la parra. "Voy a sacar primero las telas de araña de la entrada, que es lo que más se ve", agregó.
En eso, Barreda recibió la respuesta de su mujer, Gladys: "Mejor que vayas a hacer eso. Andá a limpiar que los trabajos de 'conchita' son los que mejor te quedan, es para lo que más servís". El homicida aseguró que no fue la única vez, que en otras ocasiones había dicho lo mismo. Eso le molestó muchísimo. "Yo me atendía mi ropa, si se me despegaba un botón me cosía el botón. Me atendía personalmente en todo lo referente a mi indumentaria", aseguró. Por eso, sintió una especie de rebeldía. "El 'conchita' no va a limpiar nada la entrada", soltó en el juicio. Es su versión de los hechos. No hubo testigos.
Ricardo Barreda fue a buscar un casco que estaba en la parte baja de la escalera, porque había sufrido lesiones en la cabeza cuando hizo esos menesteres. Y mientras buscaba, entre una biblioteca y la puerta, estaba la escopeta parada. Cometió un hecho atroz que conmocionó a la Argentina. El 15 de noviembre de 1992, mató a su esposa, Gladys McDonald (57 años), a su suegra Elena Arreche (86 años) y a sus dos hijas Cecilia (26) y Adriana (24). El cuádruple homicidio se llevó a cabo en la casa familiar, en la calle 48 entre 11 y 12 de la ciudad de La Plata.
Él quiso aparentar que su esposa lo maltrataba, cuando se vio descubierto. Primero simuló un robo. Levantó los cartuchos y los guardó en la valija del auto. El Monstruo de La Plata descolocó los muebles y lanzó papeles. Luego tomó su vehículo y tiró las municiones en una boca de tormenta. La escopeta fue a parar a un canal cercano a Punta Lara, Ensenada. Mató a sus hijas y visitó el zoológico. Asesinó a su suegra y lloró en el cementerio. Liquidó a su esposa y estuvo en un hotel con su amante Hilda Bono.