2020-05-26

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La relación entre la Reina Isabel II y los Románov, últimos zares rusos

La Soberana británica mantiene un lazo de sangre con la última dinastía rusa

Han pasado 124 años desde que la última dinastía rusa, de la mano del Zar Nicolás Románov y su esposa, la Emperatriz Alexandra asumieron el poder de Rusia. Tras una historia plagada de complicaciones y un final terrorífico, te contamos los lazos que unen a la Reina Isabel II con los últimos zares rusos. Atrapados por los revolucionarios, toda la familia Románov debió escapar del país, pero en el intento fueron secuestrados para ser asesinados todos juntos en una habitación.

La Soberana británica es hija del Rey Jorge VI, que a su vez es hijo de la hermana de la Emperatriz Alexandra, mujer del Zar Nicolás. La relación que había entre los antepasados de la monarca inglesa y los rusos era tan fuerte que el Castillo de Windsor aún luce las joyas de la familia asesinada, en las muestras de arte que ofrecen. Las perlas, collares y tiaras conforman una suma de dinero más grande que su valor simbólico.

A su vez, el esposo de la Reina Isabel II, Felipe de Edimburgo era sobrino nieto de los últimos zares rusos, así que de manera remota los reyes del Reino Unido son primos lejanos. La madre del Príncipe Carlos tiene una especial devoción con sus parientes fallecido y le ha tomado mucho cariño a sus pertenencias, de hecho su joya favorita es la tiara que perteneció a sus antepasados. Este accesorio de gran valor fue usado por Isabel II en ocasiones muy especiales.

Hay versiones que aseguran que fue el abuelo de Isabel de Windsor el que ignoró el pedido de su familiar, cuando huía junto a su mujer y sus hijos de Rusia. Con los atentados a la orden del día, los Románov buscaban encontrar un lugar seguro donde proteger a sus herederos. Otras versiones afirman que el Rey Jorge V envió ayuda a Nicolás pero no llegó a tiempo para evitar la masacre que pondría fin a la última dinastía rusa.

 

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