ESTRENO HISTÓRICO
A 60 años del estreno de Psicosis las curiosidades del film de Alfred Hitchcock que batió récords
A 60 años de su estreno en los cines de Estados Unidos, desde Voces Críticas te traemos un repaso por las curiosidades más increíbles que dejó la realización de Psicosis. El proyecto de Alfred Hitchcock suponía un despegue inevitable del director a los pasillos de fama eterna y así lo cumplió. El estreno estuvo plagado de misterio, de hecho una de las advertencias al comprar las entradas era que no se podía llegar tarde, lo que emocionó aún más a la audiencia.
El film de 60 años casi fue un proyecto frustrado. Su director, Hitchcock acercó el guión a la productora internacional con sede en Estados Unidos, Paramount pero al leer las páginas lo calificó de brusco, violento y descartó producirla. Ante esta dificultad, el director y creador no se rindió y usó su propia productora para llevar a cabo la filmación que terminaría siendo un éxito de taquillas inigualable para la época, en 1960.
El presupuesto para Psicosis era escaso por las dificultades en cuanto a la producción que se presentaban. Muchos de los elementos usados en las grabaciones fueron reutilizados de proyectos anteriores, creando un ambiente digno de la película de terror más exitosa de los últimos tiempos. Alfred Hitchcock, con tal de salirse con la suya puso dinero de su bolsillo y descartó cobrar un peso por su trabajo tanto en la producción como en la dirección.
Al momento del estreno, el director del film de suspenso como ya te adelantamos, puso mucho misterio ante el lanzamiento oficial. Era la primera vez en la historia que un director intermedia en la comunicación entre el espectador y el film para advertir que estaba prohibido llegar tarde, puesto que el estreno no se atrasaría. Así, indicó que nadie entre a la sala cuando el rodaje comience provocando que cientos de personas se agolpen en la puerta del cine.
Sin dudas una de las escenas más inolvidables del cine mundial es el asesinato en la ducha. Esta imagen llevó siete días de filmación, se usó chocolate para fingir ser la sangre de Marion que corría y originalmente sería grabada sin sonido. Este llamativo dato no es menor pues es una de las escenas más reproducidas y el emblema de la película de Hitchcock, la banda sonora de Bernard Herrmann representó, según su propio director, un tercio del éxito de la película.