UNA HISTORIA DE TERROR
#Custodiaparasofia: el drama de una niña de 12 años que es hostigada por su vecino violador
Las redes sociales están haciéndose eco de una lamentable situación que vive una niña de 12 años en Tucumán. La menor reside junto a su familia en Alderetes, sin embargo, en los últimos días tuvo que mudarse a la casa de unos parientes porque un vecino violador de 71 años no deja de acosarla.
El hombre, de nombre Gregorio Evaristo Leiva, fue condenado tiempo atrás por abusar sexualmente a su hija y embarazarla. Debido a su edad, recibió prisión domiciliaria y la vida de las personas que viven en el barrio, se volvió un tormento, especialmente para la niña que reside a la par.
Con el hashtag #Custodiaparasofia, las redes sociales visibilizaron la situación para que la Justicia tome cartas en el asunto y puedan designar una custodia policial en la casa de la niña. Sofía, nombre ficticio por tratarse de una menor de edad, tuvo que encerrarse las 24 horas dentro de su vivienda para no ser acosada por el violador.
Historia
La nena de 12 años y su familia llegaron al barrio en Alderetes en 2011 pero al cabo de unos años tuvieron que mudarse por constantes robos y la actitud violenta de Leiva. En esos años, el hombre fue acusado de violar y embarazar a su hija de 14, sin embargo, logró darse a la fuga cuando iba a ser sometido a juicio.
Tiempo después lo hallaron en Santiago del Estero y fue trasladado a Tucumán donde lo condenaron y quedó preso en el Penal de Villa Urquiza. Un poco más tranquila, la familia de Sofía volvió al barrio y se instaló nuevamente. Pero, en junio de este año, Gregorio Leiva regresó a su casa con prisión domiciliaria.
Los vecinos sostienen que desde que llegó, organizó juntadas con amigos donde no faltaban las bebidas alcohólicas. Allí comenzó el tormento, ya que comenzó a hostigar a la niña. Sólo a ella. La madre de la menor desfiló por comisarías hasta que lograron tomarle la denuncia.
La preocupación de la progenitora de Sofía sigue en aumento porque la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual está cerrada al público y no encuentra una solución. Sumado a eso, los vecinos del barrio afirman que el violador sale a la vereda pese a tener tobillera electrónica y que por ese motivo, estuvieron pendientes -hasta ayer que finalmente la niña se escondió- de que no le pasara nada.