UN PLAN DESPLAZADO
Harry y Meghan Markle dejan a un lado un importante compromiso
Los duques de Sussex han estado estrechamente relacionados con la fundación Invictus Games desde su creación en el año 2014, este como se conoce es un gran evento deportivo, sin embargo la pareja ha decidido desvincularse para los juegos que estaba programados para el 2021, pero fueron cancelados.
Con la cita prevista para el pasado mayo en Holanda pospuesta a causa del coronavirus, participantes y organizadores miraban con ganas el calendario del próximo año. Los Invictus Games se iban a realizar en junio en California. Un gran acontecimiento que iba a contar con nombres tan conocidos y cotizados como Ed Sheeran o Beyoncé. Así que los organizadores habían calculado que la recaudación superaría el millón de libras, por lo que la cancelación supone un contratiempo económico bastante importante.
La recaudación de fondos a la que iban a asistir los duques de Sussex para la competición de juegos se ha cancelado abruptamente después del anuncio de su acuerdo con Netflix, que se cree que tiene un valor de 100 millones de dólares.
Los abogados de duques de Sussex contactaron con la fundación poco antes de anunciar el acuerdo con Netflix la semana pasada, cancelando el proyecto, el diario citaba un "conflicto" relacionado con un acuerdo con un servicio de retransmisión de la competencia. Según los informes, el personal de Invictus, quedaron "atónitos" por la noticia.
Una fuente involucrada en la planificación del evento explicó “Es algo malo y todos en Invictus están destrozados. Harry dijo que sí a hacer esto el año pasado y todo seguía avanzando hasta hace unas semanas. Iba a ser un gran momento para Invictus, que ahora tiene muy poco presupuesto y los ha dejado en la estacada. Harry necesita dejar de dudar para encontrar otra forma de recaudar fondos para ellos".
El último compromiso público del príncipe Harry para los Invictus Games, que fueron cancelados este año como resultado de la pandemia, consistió en una visita a los estudios de Abbey Road en el norte de Londres en febrero, donde conoció al cantante Jon Bon Jovi y a los miembros del coro de los Juegos Invictus que grabaron una canción caritativa para ayudar a la fundación.