VIVOS BÁRBAROS
Frontera picante: el peso se devalúa y los bolivianos aprovechan los pasos clandestinos para el contrabando
SALTA (Redacción Voces Críticas) Es de público conocimiento que, desde que se desató la pandemia de coronavirus, todos los caminos legales de la frontera que uno al territorio salteño con el vecino país de Bolivia, fueron cerrados de inmediato con el fin de evitar la propagación del virus. Sin embargo esto hizo que, en consecuencia, afloren los pasos clandestinos y el intercambio comercial muchas veces ilegal.
Esta situación particular ocurre casi en todo el límite de Salta con el vecino país, sin embargo se pudo saber que el panorama se agravó en la frontera que une a la ciudad de Salvador Mazza y a la localidad boliviana de San José de Pocitos, en donde una gran cantidad de caminos clandestinos hoy son aprovechados por los extranjeros.
En el tramo que une a estas dos ciudades mencionadas, los caminos legales están completamente cerrados y el personal de seguridad redobló sus esfuerzos para custodiar celosamente la frontera. No obstante esto no fue ningún impedimento para que comiencen a aflorar los accesos clandestinos, lo que permite el contrabando de cientos de productos y mercadería por parte de los bolivianos oportunistas.
Es sabido que nuestra economía no se encuentra atravesando los mejores momentos, ni mucho menos, tal es así que el valor del peso argentino solamente equivale a una décima parte del peso boliviano, es decir, que 1 peso boliviano es equivalente a 10 pesos argentinos aproximadamente.
El tipo de cambio y la diferencia notable que existe entre ambas divisas, no hacen más que impulsar a los ciudadanos ilegales a que ingresen de forma ilegal al territorio argentino para llevar a cabo sus compras y luego fugarse con toda la mercadería para luego venderla muchas veces en la ciudad de Yacuiba.
Según se pudo averiguar, el cruce que es mayormente utilizado se encuentra ubicado al final de la calle Franz Tamayo, más precisamente en el Barrio Obrero, detrás del estadio Provincial. Antes esa zona era simplemente un pasaje, pero ahora gracias a la maquinaria realizaron la apertura de un camino y los creadores del mismo son ciudadanos comunes y corrientes.
Gracias a eso, ahora son también vehículos los que pueden acceder por esta ruta alterna para tener conexión directa con el territorio salteño y poder así sacar la mercadería de contrabando.
Por si no fuese suficientemente escandaloso, realizaron un campo abierto para estacionamiento de los vehículos que sacarán los productos que ingresen de contrabando por este lugar.