EN JUICIO
"Abrazaba y pedía masajes": las declaraciones que hunden al exobispo Zanchetta
SALTA (REDACCIÓN VOCES CRÍTICAS) Siguen apareciendo testimonios y detalles en la causa que por estas horas atraviesa un juicio por abuso sexual, que tiene como principal acusado al exobispo de Salta Gustavo Zanchetta. En las últimas audiencias declararon las víctimas y otros sacerdotes.
En la última audiencia de ayer, sin ir más lejos, tuvo lugar la declaración vía remota de un exseminarista. Contó que a veces, cuando Zanchetta salía a recorrer la diócesis o necesitaba que lo lleve a algún lado, era él quien manejaba el vehículo, y se refirió a él como un hombre autoritario a quien todos los seminaristas y sacerdotes le tenían miedo.
El denuniante dijo que tenía un trato diferencial con algunos seminaristas y que otros eran ignorados. Agregó que vio los abrazos que por lo general eran desde atrás y duraban más de la cuenta, y también los masajes.
Luego declaró la psicóloga que asistió a los seminaristas y que prestaba colaboración durante la gestión de Zanchetta. Ella contó que tenía a su cargo el taller de educación emocional. Agregó que atendió a M. C., y dijo que los jóvenes se sentían limitados para hablar con libertad. Refirió que cuando se fue Zanchetta advirtió que se sintieron liberados y se expresaron más.
Las preferencias de Zanchetta
En su testimonio, hizo referencias a las preferencias de Zanchetta por algunos seminaristas, que les hacía regalos en forma personal o a través de terceros como ropa, computadoras o dinero. Recordó también el declarante que un grupo de seminaristas vivía durante los primeros años del seminario en la casa parroquial de la Catedral de Orán, que era muy visitada por Zanchetta, visitaba los cuartos y se quedaba a cenar. Allí había consumo de bebidas alcohólicas con los seminaristas.