LA VIDA ANTES DEL PRÍNCIPE
Marihuana, alcohol y descontrol: así fue el primer matrimonio de Meghan Markle antes de Harry
Meghan Markle tuvo una vida totalmente distinta antes de conocer a su esposo Harry, con quien conoció lo que era ser parte de la Realeza.
La duquesa tuvo que aprender todo un mundo protocolar y dejar bajo llave todo su pasado que, claramente, podría disgustar a la Familia Real.
En el 2012, Meghan se casó con el productor, Trevor Engelson, tras 6 años de noviazgo. La boda fue una gran celebración de la unión, acompañada de amigos y familiares, en uno de los lugares más paradisíacos.
La boda de Markle y Engelson se celebró en las playas de Jamaica, en Ocho Ríos. El evento sería una gran fiesta con 100 invitados y mucha diversión. Además, el catering constaba en todos los platos tradicionales de Jamaica.
Los novios querían que la celebración de su amor sea un buen momento para disfrutar con sus amigos, por lo que, más que tradicional, su boda fue un total descontrol. Para ello, Meghan y su esposo planearon muchas sorpresas para sus invitados.
La sorpresa consistía en una bolsa secreta que tenía un regalo poco particular.
En vez de entregar un souvenir tradicional, los novios eligieron, como obsequios, bolsas pequeñas con marihuana, que fue comprada por empleados del hotel donde la boda tuvo lugar.
La idea de Meghan y Trevor era comprar unos 200 cigarrillos de marihuana para los invitados. Sin embargo, no se sabe con exactitud si pudieron conseguir toda esa cantidad que, en ese momento, era ilegal en Jamaica.
Algunas fuentes revelaron que vieron a la duquesa fumar y beber. Sin embargo, parecía que no era algo que ella frecuentara hacer.
La boda de Meghan Markle y Trevor duró 4 días de mucha fiesta, alcohol y marihuana.