El final de la mansión
Sorprendente decisión: Quiénes serán los nuevos propietarios de la casa de Elvis, luego de la muerte de Lisa Marie Presley
La enorme mansión que se encuentra en Memphis, Tennessee fue comprada por Elvis Presley en 1957, por un valor de 100 mil dólares. Esta casa fue heredada por Lisa Marie Presley y luego de su muerte, hace menos de una semana, se confirmó que la propiedad que se encuentra actualmente en un fideicomiso pasará a manos de sus hijas.
La única hija del rey del rock fue la heredera de la casa en donde creció y vivió con su padre hasta el día de su muerte. Con tan solo 9 años ya era heredera de millones de dólares. Sin embargo la propiedad se convirtió en un fideicomiso que se desarmó cuando la hija de Priscilla Presley cumplió 25 años.
En 1993 Lisa Marie se convirtió en la única propietaria de Graceland, sin embargo un tiempo después decidió volver a convertirla en un fideicomiso del que era parte también su madre, Priscilla. Las mujeres de Elvis se hicieron cargo de la mansión y con los años decidieron convertirla en una suerte de museo para homenajearlo.
La mansión de Elvis es una de las casas más visitadas de Estados Unidos, luego de la Casa Blanca. Se convirtió en un lugar obligatorio de visita para los fans de todo el mundo que tengan la posibilidad de visitarla. Tiene diferentes recorridos en honor al cantante que revolucionó la música durante la década del ’60.
El deseo de Lisa fue siempre que la casa permanezca dentro de su familia. Es por eso que aseguró que cuando ella ya no estuviera, la heredarían sus hijos y nunca la venderían. Por el momento el sueño se cumple, la casa quedó oficialmente a nombre de Riley Keough de 33 años y las gemelas Harper y Finley Lockwood de 14 años.
Con respecto a la hija del rey, este lunes 16 de enero se confirmó que el funeral será llevado a cabo en Graceland el próximo 22 de este mes. El entierro será allí mismo para que los restos de la cantante descansen junto a su padre y su hijo, Benjamin. Luego de tanta tristeza podrá encontrarse finalmente en paz.