EL COMIENZO DEL FIN
El rey Carlos III pierde la paciencia y arremete contra Camila
No es un secreto para nadie el mal carácter que tiene el rey Carlos III, genio que ha heredado de su madre Isabel quien también era una mujer de temperamento fuerte y sobre todo muy decidida. Aunque muchos tratan de evitar que el soberano se enoje, solo una sabe sacarlo de sus casillas.
La persona que sabe sacar al rey Carlos III de sus casillas es nada menos y nada más que su esposa Camila Parker, a pesar que sabe y entiende que su pareja es un hombre, recto, responsable, puntual, al parecer la consorte es todo lo contrario a él, cosa que desagrada completamente al soberano.
Esa ira de la que hablamos del soberano de España provocada por su misma esposa, Camila, fue captada por una cámara indiscreta y el momento de frustración e impaciencia del rey se hizo viral rápidamente en todas las plataformas sociales.
Todo pasó en una ocasión, cuando el rey Carlos III esperaba a Camila cuando hacían unas de sus visitas por el país, y en una de esas, su esposa se retrasó por unos minutos que para el consorte eran horas. La reina Consorte en su visita a Wrexham se quedó saludando al público que se encontraba apostados en el centro de la ciudad.
La reina se quedó con las personas que la saludaban con alegría y ellas les daba la mano amablemente, mientras que el rey Carlos III la esperaba impaciente más adelante. Fue en ese momento cuando el monarca fue grabado por la cámara cuando estalló de rabia y le ordenó a sus guardaespaldas que trajeran de regreso a Camila.
En el video que se muestra en la nota de Voces Críticas puede verse la expresión de enojo e incomodidad del rey y su gesto cuando dice: “Podemos intentar traer a Camila, tenemos que continuar”, decía el rey molesto. Como era de esperarse el video se hizo eco en todas las plataformas sociales generando con ello, una catarata de comentarios de los internautas virtuales quienes, más que criticar el mal carácter del rey Carlos III, se dedicaron a gastar bromas de los problemas que se presentan en la vida de casados.