DETALLE REVELADOR
Mario Vargas Llosa y el detalle alarmante que lo distancia de Patricia
Desde que Mario Vargas Llosa se separó de la socialité Isabel Preysler mucho se ha comentado que uno de los motivos fue por que quería una segunda oportunidad con su ex esposa, Patricia Llosa, de hecho, ella fue una de las invitadas del escritor que estuvo en el momento más importante del peruano.
Sin embargo, una destacada periodista, conocida como Pilar Eyre quien desmenuza cada momento vivido por Mario Vargas Llosa ha percibido un indicio revelador en el acto de la Academia Francesa acto realizado el pasado 9 de febrero y que nadie había notado.
La brillante comunicadora ha notado también otras actitudes de la familia del Premio Nobel que le han llamado poderosamente la atención, una de ellas es la insistencia en mostrar al ex de Isabel que la ha estado pasando de maravillas al lado de Patricia, aunque su rostro refleje lo contrario, es como si no estuviera presente. Informa Voces Críticas
A pesar que desde hace varias semanas, correr el rumor de que Mario Vargas Llosa se reconcilió con Patricia, lo que el escritor ha dejado con su gesto refuta las versiones. Al parecer son rumores que han sido alimentados por las imágenes que su hijo mayor Álvaro ha difundido por las redes sociales y es que sin ir muy lejos, un desaire que le hizo la madre de sus hijos al peruano fue el haberse quedado dormida en medio de su discurso de agradecimiento, es como si lo que dijera su ex le aburriera.
Y es que si detallamos a fondo las fotografías donde aparecen Mario Vargas Llosa y Patricia, no hay ni una mirada de complicidad ni mucho menos afecto, lo que llega a deducir que los hijos han confundido la realidad con el deseo y que por lo que se ve ni el peruano ni Patricia tienen ninguna intención de volver a unirse.
Queda esperar que ahora que Mario Vargas Llosa regresó a Madrid, Patricia decida quedarse o volverá a su casa de Lima. Solo es cuestión de esperar, pero si en realidad esa pareja no prospera, fue Pilar Eyre, la primera en darse cuenta que eran solo rumores para enfadar a Isabel.