PUÑAL PARA PATRICIA
Enigmático gesto de Mario Vargas Llosa hacia Isabel que desata rumores de reconciliación
Desde que Isabel Preysler terminó su relación oficialmente con el novelista y escritor peruano muchas cosas se han comentado sobre su separación que muchos de los seguidores de la pareja aún no logran entender el porqué de su ruptura amorosa.
Es por ello, que los seguidores de Isabel Preysler han pillado cada apto, cada paso que da la influencer y están pendiente de todo lo que la relaciona. Es por eso que el día de su cumpleaños que fue el pasado 18 de febrero notaron algo extraño en la mamá de Tamara Falcó que les llamó mucho la atención.
Una vez que festejó la influencer su cumpleaños número 72 con una cálida salida teatral, los reporteros y paparazzis la notaron muy feliz y presta a responder cada pregunta que le hicieron los periodistas, fue cuando la vimos con un hermoso ramos de flores amarillas que dejó sorprendidos a todos
Isabel Preysler quien estaba acompañada de su hija Tamara se le notó muy sonriente diríamos que más que nunca, por lo que los periodistas se animaron y se le acercaron para preguntarle por el regalo que traía en sus manos y si era de Mario Vargas, a lo que ella se enmudeció y lanzó una pícara sonrisa avivando las sospechas de todos.
Resulta que temprano en la mañana Isabel Preysler recibió en su casa un precioso y sorpresivo ramo de rosas amarillas dejando a sus seguidores intrigados en saber si procedían del escritor peruano, pero la decepción fue al saber que el envío de ese precioso detalle fue de la periodista y amiga Laura Roigé quien tuvo esa atención para verla.
Resulta que la periodista deseaba ver personalmente y sin apuros a Isabel Preysler y no tuvo mejor idea que enviarle un ramo de flores anónimo para poder entrar en la casa de la madre de Tamara al lograr entrar tuvo que dejar sus pertenencias en las afueras de la vivienda ya que fue el requisito que pidió la ex de Vargas.
De manera que tanto Isabel Preysler como las personas que desean verlos de nuevo juntos, se quedaron ilusionadas, pues ya descubrimos que el obsequió no vino del Premio Nobel. Queda esperar si el tiempo vuelva a unirlos y sean felices como lo fueron por más de ocho años.