2023-02-23

Desplazada

Triste y sin sabor: la deprimente vida de la reina Sofía que genera grave preocupación en redes

Una gran parte de la vida de Sofía de Grecia ha sido de soledad y solo ha sentido desamor
Por Redacción Voces Críticas

Tras un matrimonio por obligación y sin amor, la vida de la reina madre, Sofía de Borbón, se ha visto llena de soledad, aburrimiento y desamor. La historia habría sido otra si hubiese podido casarse con su gran amor, Harald de Noruega. Pero el destino le hizo una mala jugada y terminó con un hombre que solo le brindó infidelidades y una vida triste, Juan Carlos I.

Cuando Sofía de Grecia se casó con Juan Carlos de Borbón, toda España lo celebró, ellos aún no eran reyes oficiales. El mandatario para ese entonces, Francisco Franco, debía hacer el nombramiento definitivo. Cuando llegó el oficio donde se hacían acreedores de los títulos reales, se mudaron al Palacio de la Zarzuela.

Los esposos sólo durmieron juntos cuando era necesario para darle al trono la descendencia requerida. Sus dos primeras hijas, fueron una felicidad para ella, pero cuando llegó el ansiado hijo varón, todo cambió para la pareja. Juan Carlos ya no convivía con ella en la misma habitación, se mudó a otra, en un ala diferente del palacio. Informa Voces Críticas.

Felipe VI siempre fue su hijo preferido, solo a él lo trataba con diferencia, una vez llegó a decir que estaba enamorada de su hijo. Ese pequeño tenía en su futuro el trono de España, y para ella eso era lo importante. Con Letizia no hay una relación de cariño, aunque han tratado de limar las asperezas. Cuanto esta le confesó que era atea, no fue del agrado de la reina madre. Es por ello que, los compromisos relacionados con la iglesia son asumidos por Sofia.

La madre de Felipe VI solo convive con su hermana Irene, ambas viven en un lugar del Palacio. Alguna vez alguien las vio sentadas frente al televisor comiendo de una bandeja, en silencio, ambas vestidas de oscuro y sin siquiera mirarse. Lucían como un par de mujeres extranjeras y las más solitarias del mundo.

Al parecer el último momento de felicidad para Doña Sofía fue cuando el rey emérito Juan Carlos I se marchó a Abu Dabi. Exilado por él mismo y en completa soledad. Un sentimiento de liberación invadió su corazón y lo mejor sería el pensar que estaba pagando cada uno de sus pecados.

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