Desconcertante
Lady Di y Ana Bolena: las terribles historias que marcaron a la Familia Real con varios siglos de diferencia
La Familia Real británica conforma una de las monarquías más polémicas de la realeza. Sin embargo, no sólo el presente condena a sus miembros, sino que el pasado lejano también es símbolo de amor y tragedia.
Por ello, nos remontamos un par de siglos atrás para hablar del rey Enrique VIII, que enamoró a Ana Bolena, que se transformó en la reina consorte. La historia es muy inédita pero también trágica, ya que el monarca decapitó a su esposa.
Ana Bolena fue una de las mujeres con más influencia en su época, ya que fue una de las responsables de la Reforma Inglesa. Allí la iglesia británica dejó fuera de autoridad al Papa, debido a que Enrique VIII decidió divorciarse de su primera esposa, Catalina de Aragón.
La mujer también fue una gran referente en causas benéficas, donde demostró su ímpetu por luchar para proteger y ayudar al pueblo británico. Su hija Isabel I fue quien estableció a la monarquía como una de las más grandes y estables del mundo; por ello se la compara con la ex princesa de Gales, Diana, conocida como Lady Di. Informa Voces Críticas.
Sin embargo, nada fue perfecto, ya que Ana Bolena estuvo muy adelantada a la ideología de su época, además se la acusó de ejercer brujería para conquistar al rey, por lo que fue juzgada y decapitada en 1536. También fue apartada por los delitos de traición y adulterio.
Volviendo a su esposo Enrique VIII, el rey tenía una impresionante cantidad de cartas que le dedicó a su esposa, a pesar de que el monarca se casó seis veces con distintas mujeres, a las que le escribió cartas en homenaje a su intenso amor. La historia de Ana Bolena se compara con la de Lady Di ya que vivieron el amor y desamor de sus esposos, además de ser mujeres influyentes de sus épocas.
Siendo que tuvo varias relaciones paralelas, el monarca nunca dejó de expresar su gran amor por cada mujer que tuvo. A pesar de eso, Enrique VIII estuvo obligado a cumplir con la pena máxima y debió ser el mismo que decapitara a su esposa en aquella época, ya que fue acusada de traición y brujería hacia él mismo.